Jardín de niños cómplices

Jun 9, 2022 | ◉ Puntos de Vista

Por Ricardo Gálvez del Bosque

La oposición se muestra indignada – con justa razón – por el nivel de podredumbre corrupta en el (des)Gobierno de Pedro Castillo, desnudada tras la salida del audio entre Zamir Villaverde y el ex Ministro Juan Silva. Peor aún desde que Silva desapareció y se convirtió en prófugo de la justicia. Pero, como es costumbre de nuestros congresistas, la indignación ha sido de la boca para afuera.

Hemos explicado cientos de veces cómo el Congreso se negó a interpelar, demoró en pretender censurar y blindó en innumerables ocasiones al entonces Ministro de Transporte. Fue decisión de la mayoría de congresistas el dejar a Susel Paredes prácticamente sola en esa batalla.

En ese propósito estuvieron unidos integrantes de casi todas las bancadas. El 11 de noviembre, luego de que salieron a la luz los audios de Silva negociando las cabezas de la ATU y SUTRAN con los transportistas informales, las congresistas Sigrid Bazán (Cambio Democrático, ex JPP) y Rosangella Barbarán (Fuerza Popular) tuvieron una agradable coincidencia meses antes de su maravilloso viaje – juntas – a la India: impedir la interpelación del Ministro (ver aquí ).

¿Ven que sí se pueden unir los aliados del Gobierno y la oposición más dura siempre y cuando existan intereses de por medio? Obviamente, para explicar dichas coincidencias se inventan mil excusas y se elaboran malabares mentales vergonzosos. Pero lo cierto es que, desde el Congreso, casi todos apoyaron a Silva a pesar de las graves denuncias que pesaban en su contra. Ha sido gracioso – siendo benevolentes con los adjetivos – escuchar recientemente a la congresista Bazán decir que ella estuvo a favor de la censura del susodicho en mención. Claro, señorita, ¡4 meses después! ¡Antes lo blindó! ¿Se olvidó de esa parte?

¿Se acabó el apoyo de la oposición a Silva tras el audio? Uno creería que sí, ¿no? Lamentamos decirles que no. Desde que estalló el escándalo hasta que desapareció Silva, solo se escucharon gritos, reclamos, deditos acusadores para la platea. Circo para el pueblo. Eso sí que abundó en las redes sociales y en los medios. Pero, ¿algún congresista empezó – ¡siquiera! – el trámite para levantar el antejuicio de Juan Silva? Para nada. Todos calladitos. ¿A nadie se le ocurrió? ¿Qué estaban esperando? ¿En qué andaban? ¿Alguien ha escuchado si – ¡de casualidad! – censurarán al Ministro del Interior por la fuga de Silva?

Algunos parlamentarios creen que la desaprobación del Congreso se debe a mala prensa, o a que se les acusa de obstruccionistas al régimen de Pedro Castillo, o que este sentir es consecuencia de la campaña del Gobierno en su contra. ¿No se han puesto a pensar que muchos los rechazan porque actúan como niños cómplices y no ejercen el verdadero contrapeso que se necesita frente a un Ejecutivo corrupto?

Siguen sin entender que la mayor fortaleza de Castillo son ellos mismos, sus opositores. Como andan preocupados solamente en entornillarse en sus curules y mostrando su peor cara, favorecen la permanencia de un Presidente que está haciendo sobretiempo en Palacio de Gobierno. Si bien los denominados “Niños” son descarados en sus acciones, la mayoría de congresistas siguen el mismo juego que ellos.

 

Imagen: Composición propia de Punto Medio. Foto de niños: note thanun en Unsplash. Congreso tomada de https://sinamssop.pe/congreso/comunicado-del-congreso-de-la-republica/ .

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