¿Efecto OEA?

Oct 25, 2022 | ◉ Puntos de Vista

Por Ricardo Gálvez del Bosque

Hace un tiempo, cuando saltaba algún escándalo que impactaba a un Ministro, el Gobierno de turno rápidamente reaccionaba con la salida del involucrado. Siendo fusibles políticos, la estrategia regular, cuando la banalidad del mal no había hecho metástasis, era eliminar el ruido político de raíz, desmarcarse y buscar que éste pierda notoriedad en corto tiempo.

Sin embargo, desde que se inició el Gobierno de Pedro Castillo esto no ha sido así. Hay un mix de motivos que explican este comportamiento novedoso. Están el Congreso ineficiente y cómplice, la oposición torpe y convenida, la prensa desprestigiada tras la segunda vuelta, y los aliados del Gobierno que antes eran especialistas en hacer ruido en las calles y hoy están en silencio avalando la corrupción.

Así, hemos aguantado 2 meses al Ministro agüita arracimada, más tiempo a Bellido, se volvieron irrelevantes las denuncias por terrorismo contra Íber Maraví, se dejó que Silva robara en el MTC, y se mantuvo más de un año a Geiner Alvarado a pesar de las numerosas pruebas que lo señalan como uno de los miembros más importantes de la organización criminal que lideraría Pedro Castillo. Y ni qué decir sobre la actitud del Gobierno cuando salieron a la luz los chats de Bruno Pacheco con el jefe de la SUNAT, o cuando se le encontraron 20 mil dólares en Palacio. ¡Nada! ¡No pasaba nada!

Este domingo, Punto Final (programa político de Latina) sacó una investigación escandalosa que involucraba al – hasta entonces – Ministro de Salud, Jorge López. En esta se denunció que López – parte de la reducida cuota ministerial de Vladimir Cerrón en este Gabinete – habría ordenado a 6 trabajadores del Ministerio que realicen depósitos a su ex pareja por un total de 98,400 soles. Lógicamente, el descarado Ministro no supo explicar qué hacía con casi 100 mil soles en efectivo en su oficina, y por qué mandó a pitufear esa cantidad de dinero. En fin, un escándalo que habría hecho saltar hasta el cielo a la izquierda mendocista si el gobierno fuera fujimorista o ppkausa.

¿Qué se esperaba que pasara tras este escándalo? Absolutamente nada. Congresistas gritando por las redes o en el hemiciclo, o anuncios de interpelaciones inservibles (cuando deberían censurarlo). Finalmente el tema pasaría al olvido con la aparición de otro nuevo hecho de corrupción. Sin embargo, esta vez Pedro Castillo actuó con celeridad y despidió al ministro por Twitter. ¿Cómo? ¿Pedro Castillo? ¿El mismo que apañó a Silva y a Alvarado a pesar de las denuncias en su contra? ¿Ese que no sacaba para nada a Bruno Pacheco? ¿Qué pasó?

Algunos dicen que es el efecto OEA. Viene una misión de observadores extranjeros y ya daría mucho roche respaldar a un pitufeador de dinero en el Gabinete. Sí. Podría ser uno de los motivos. El Gobierno habría leído bien que no es buen momento para ser tan descarado.

Sin embargo, desde este espacio creemos que el principal motivo de la rápida reacción de Castillo ha sido otro. Íber Maraví era funcional a Castillo, inscribió irregularmente a su sindicato. Le debía favores. Bruno Pacheco, Juan Silva y Geiner Alvarado tenían en su contra denuncias de alto calibre, pero éstas involucraban directamente a Pedro Castillo. Había, pues, que respaldarlos. Sabían las jugadas del Presidente, habrían sido sus cómplices.

Pero, ¿Jorge López? ¿Qué le debía? Nada. Cero. Es más, quizás en Palacio ni siquiera estaban enterados sobre esta nueva cochinada, quizás no estaban ni involucrados. ¿Ser cuota de Cerrón era suficiente motivo para jugársela por él? Creemos que el respaldo descarado que el Presidente brinda a algunos no es gratis, es absolutamente funcional a sus intereses. No son nuevos reflejos, es simplemente reciprocidad y conveniencia.

En esta oportunidad, Castillo no está siendo muy fiel a Cerrón, quien sí lo ha apoyado con sus corruptos chotanos. Anoche ya se leían los lloriqueos vía Twitter del líder de Perú Libre. Veremos si le dan su vuelto al Presidente y le responden con la misma moneda si es que pierden su última cuota en el Gabinete.

 

Imagen: Presidencia de la República.

Autor

  • Ricardo Gálvez del Bosque es magíster en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y bachiller en Administración por la Universidad de Lima. Es docente universitario y director ejecutivo de Vigilancia Ciudadana. Cuenta con experiencia profesional en empresas líderes de los sectores financiero, asegurador y de consumo masivo, donde desempeñó funciones en estrategia, marketing y planeamiento. Actualmente combina la docencia, la investigación y el análisis político, con especial énfasis en democracia, representación política, financiamiento de organizaciones políticas y fortalecimiento institucional.

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