Explicaciones cantinflescas

Jul 6, 2022 | ◉ Puntos de Vista

Por Ricardo Gálvez del Bosque

Preguntado por los últimos escándalos que involucran a sus hijos y familiares, Pedro Castillo se atrevió a responderle a la prensa lo siguiente:

“Bueno, yo creo que existe, hay un tema demoledor…no es nuevo, yo creo. Yo me voy a evitar a decir lo que las cosas se tienen que encaminar y esclarecer en su momento. Pero lo más importante es que, más allá de estas cosas, la verdad va a premiar (sic)…entender que yo estoy acá por el Perú. No he venido, en todo caso, a hacer de una u otra forma…alguna muestra de corrupción. A mí no me van a encontrar por más que se busque de temas así, que son históricos en el Perú. Hoy en día se vienen investigaciones de todo tipo, que lo sigan haciendo, vamos a dar el pecho”

¿Les quedó claro? ¿Qué quiso decir? ¿Dijo algo coherente?

Aparentemente, Castillo habla en jeroglífico cantinflesco. De repente, si juntas la primera palabra de la oración con la última, y la segunda con la penúltima, descubrimos un mensaje oculto. O quizás, si lo grabamos en un disco de vinilo y lo reproducimos de reversa, se escucha algún mensaje diabólico. Pero el hecho es que no se entiende nada.

Pareciera como si quisiera decir algo, y a la mitad de la frase se arrepiente y quiere retroceder. Al verse atrapado, intenta salir con alguna arenga o frase prefabricada, una muletilla. Creyendo que con eso se arregló todo, vuelve a intentar elaborar una oración y le sucede lo mismo. Y así, entra en un círculo vicioso en el que nadie entiende nada, ni él mismo sabe lo que ha dicho, o como dijo alguna vez “los entrevistadores terminan poniéndole palabras en la boca”.

¿Se imaginan que Waze ponga la voz de Pedro Castillo para guiarnos mientras manejamos? Si queremos llegar al Estadio Nacional, podemos terminar perdidos en el Colca. Nos preguntamos, alarmados, ¿cómo un susodicho así puede tomar decisiones complejas sobre el destino del país? Es, simplemente, escalofriante. ¿Cómo coordina una política pública con algún ministro si todo lo que habla resulta ser una ensalada de arroz con mango lanzada a la velocidad de una montaña rusa? Francamente, ¡increíble!

Pero bueno, uno pensaría que quizás algún ministro articulado de su Gobierno podría darnos mejores explicaciones sobre todas las denuncias nuevas de este fin de semana. Así, nos cruzamos con las declaraciones del Ministro de Defensa Gavidia sobre helipuerto presidencial informal que se ha construido a unos metros de la casa de los padres de Castillo. La explicación resultó re-sencilla, resulta que “se pueden construir en cualquier parte, no se necesita pedir permiso e informar«. Así, nuestro Ministro de Defensa les ha dado carta abierta a los narcotraficantes para que puedan construir, con absoluta tranquilidad, varios helipuertos para el traslado de drogas y narcóticos. Una maravilla, ¿no? ¡Capo!

El colmo de todo fue la explicación que brindó Gavidia sobre lo que hizo la hija putativa del Presidente. ¿Qué creen? Además de justificarlo, tuvo el descaro de decir que él mismo le dice a los congresistas que vayan a sus pueblos a hacer gestiones sobre las obras que necesiten. Es decir, ¡promueve el tráfico de influencias y lo publicita! Eso está prohibido, ¡es delito! ¡Y lo dice muy suelto de huesos en televisión nacional! ¡Ya, pues! ¡Basta!

El Estado peruano, gracias a esta gestión y la del propio Parlamento pareciera estar convirtiéndose en un mal chiste perpetuo. Es una pesadilla escuchar a estos funcionarios banalizar el delito, pasarlo como normal y encima publicitarlo.

La política peruana se ha vuelto muy difícil de comprender para aquellos que no hablamos ni “taper” ni “castilladas”. Se busca traductor y abogado.

 

Imagen: Composición PUNTO MEDIO. Castillo: tomada de https://www.nodal.am/2022/06/peru-libre-le-pide-al-presidente-castillo-renunciar-al-partido-antes-de-iniciar-un-proceso-disciplinario/

Autor

  • Ricardo Gálvez del Bosque es magíster en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y bachiller en Administración por la Universidad de Lima. Es docente universitario y director ejecutivo de Vigilancia Ciudadana. Cuenta con experiencia profesional en empresas líderes de los sectores financiero, asegurador y de consumo masivo, donde desempeñó funciones en estrategia, marketing y planeamiento. Actualmente combina la docencia, la investigación y el análisis político, con especial énfasis en democracia, representación política, financiamiento de organizaciones políticas y fortalecimiento institucional.

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