El hambre y los ociosos

Jun 3, 2022 | ◉ Puntos de Vista

Por Ricardo Gálvez del Bosque

Pedro Castillo se envalentona en las plazas, pero le tiene terror a que lo entrevisten. Por eso lleva más de 100 días escapándose de la prensa. Con la adrenalina de sentirse por encima de los demás, en un estrado suele soltar cualquier cosa que se le ocurre sabiendo que recibirá el aplauso de muchos ayayeros que lo rodean. Pero, en una conversación de igual a igual, se muere de miedo porque sabe que no está en la capacidad de responder – coherentemente – ninguna de las interrogantes que se le pueden formular.

Hace unos días, el egocéntrico e investigado Presidente Castillo, lanzó una arenga insultante en una plaza. Rodeado por su Ministro escudero – Roberto Sánchez – y el ex presidiario que lo acompaña dirigiendo la cartera del Ministerio de Agricultura, tuvo el desparpajo de decir “Hoy la hambruna les va a dar solamente a los que no trabajan, a los ociosos. Básicamente, uno es pobre porque quiere. ¿Se imaginan a alguien de derecha diciendo eso? Bullying hasta que no quede nada de él, ¿no?

Las advertencias de la FAO, la crisis mundial de fertilizantes, los precios elevados de los insumos para la agricultura, la nula preparación del Estado para poder campear la crisis, ¡eso no existe, señores! Si tienen hambre, es porque son ociosos. Punto cerrado.

No es de sorprendernos que el investigado por liderar una organización criminal, Pedro Castillo, lance esos exabruptos. Hace algunos meses también dijo que los feminicidios eran consecuencia de la ociosidad. Parece que hay una fijación con ese pecado capital, ¿no?

Múltiples especialistas detallan cómo el país no está preparado para la crisis alimentaria que se avecina, y cómo el Gobierno sigue sin tomar acciones urgentes que puedan mitigar el impacto de ésta. Dada esta situación, creemos firmemente que los ociosos son los que están en el Gobierno. Y no porque no hacen nada. ¡Vamos! ¡Hacen mucho! Roban, pericotean, reparten puestos, desmantelan reformas e instituciones, licitan a empresas amigas. Pero, ¿soluciones, acciones? Cero. Ahí sí, la ociosidad campea.

La hambruna se viene. Si nuestra capacidad de producción agrícola disminuye y los insumos utilizados siguen por los cielos, la oferta disminuirá y los precios serán impagables para muchos compatriotas. Y digamos que, no es que no tengamos una gran cantidad de ciudadanos con altos índices de desnutrición para estar relajados, ¿no? Pero bueno, queda claro que a Castillo no le importa ni le interesa. Tener a un ministro de Agricultura en situación de reo libre y con antecedentes de ingreso a la cárcel – que encima no tiene experiencia en el sector que lidera – nos lo evidencia con absoluta claridad.

Los peruanos nos estamos acostumbrando a la ineptitud del Gobierno. Quizás quiso decir que los peruanos somos ociosos por no desterrar al hambre y la miseria que se encuentran en el poder. Porque, que quede claro, Pedro Castillo es el hambre. Nuestra batalla es doble.

 

Imagen: Fuente TV Perú

Autor

  • Ricardo Gálvez del Bosque es magíster en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y bachiller en Administración por la Universidad de Lima. Es docente universitario y director ejecutivo de Vigilancia Ciudadana. Cuenta con experiencia profesional en empresas líderes de los sectores financiero, asegurador y de consumo masivo, donde desempeñó funciones en estrategia, marketing y planeamiento. Actualmente combina la docencia, la investigación y el análisis político, con especial énfasis en democracia, representación política, financiamiento de organizaciones políticas y fortalecimiento institucional.

    Ver todas las entradas

Más para leer

El impuesto a querer vivir

El impuesto a querer vivir

¿Tiene sentido que el Estado cobre IGV cuando una persona paga una operación de emergencia para salvar su vida? Mientras miles de peruanos recurren a clínicas privadas porque el sistema público no responde a tiempo, el Estado aparece… para cobrar impuestos. Una reflexión sobre una contradicción que el próximo Congreso debería corregir.

El panetón de izquierda

El panetón de izquierda

Roberto Sánchez llegó a la segunda vuelta con todo a favor. Entonces, ¿cómo terminó perdiendo frente a Keiko Fujimori? Una reflexión sobre estrategia, incoherencia y voto de centro.

La cuarta derrota de la necedad

La cuarta derrota de la necedad

Perder una elección puede explicarse por múltiples factores. Perder cuatro veces cometiendo exactamente los mismos errores exige una explicación distinta. Esta columna reflexiona sobre la soberbia, la incapacidad de escuchar y la necedad estratégica que pueden condenar incluso a las campañas con mayores recursos.