La presidencia de Castillo

Nov 3, 2021 | ◉ Puntos de Vista

  • Se le pasea el alma, está en otra, no se da cuenta del impacto de lo que hace – o deja de hacer – y dice.
  • No tiene norte, no tiene objetivos claros, no sabe lo que quiere, se muere de miedo de tomar decisiones, quiere contentar a todo el mundo, cambia sus mensajes de acuerdo al auditorio, tiene un entorno conflictivo, no tiene – ni busca – apoyo político.
  • No ejerce liderazgo, no se dirige a toda la nación (solo a sus votantes).
  • Su palabra ha dejado de valer, tiene deudas ocultas con sus socios políticos, no tiene un plan económico claro.
  • Parece ignorar muchos temas y a pesar de eso es atrevido al mencionarlos de manera errada (¿es intencional?).
  • No tiene problemas en apañar a corruptos ni a misóginos, no le interesa la meritocracia (menos la de los profesores).
  • Le encanta victimizarse, disfruta del discurso revanchista, se concentra más en su imagen marketera que en lo que le ofrece al país.
  • Es terco y persiste en su error a pesar de que se le advierte, cree que sigue en campaña.
  • No sabe en quién confiar, miente con descaro, dice y se desdice, le gusta ser ambiguo.
  • Tiene un pasado sindical (¿?) extraño, no demuestra interés en aprender, tiene discursos desfasados (no sabemos si son parte de su propio pensamiento, estrategia o repetición), no genera confianza.
  • Cualquier cosa que pasa en su Gobierno es un efecto secundario o colateral de no hacer nada…o hacer tonterías.

Tiene todas las figuritas del álbum del desastre, y ha sido elegido Presidente por cinco años. Por el bien de la democracia, sería bueno que en vez de justificarlo y caer en su juego nos demos cuenta de que todos estamos metidos en esto…y que es mejor ejercer la crítica (no la extremista, ningún extremo es bueno) para buscar corregir lo que se pueda enmendar.

Es bastante preocupante tener un Presidente así. Vamos, es alarmante. No tenemos la solidez de un país escandinavo para estar soportando desastre tras desastre de manera diaria.

Le exigimos al Presidente (sí…no es un pedido ni una súplica como hacen algunos. Es una EXIGENCIA) que se enderece y se encamine. No crea que nos hace “un favor”. Es su deber, y si no está interesado en cumplirlo que sea franco y tome una decisión. Reconocer no es sinónimo de cobardía.

 

Foto: Lino Chipana / GEC. Tomada de https://elcomercio.pe/politica/gobierno/oposicion-exige-al-ejecutivo-que-actue-por-violencia-en-conflictos-sociales-noticia/

Autor

  • Ricardo Gálvez del Bosque es magíster en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y bachiller en Administración por la Universidad de Lima. Es docente universitario y director ejecutivo de Vigilancia Ciudadana. Cuenta con experiencia profesional en empresas líderes de los sectores financiero, asegurador y de consumo masivo, donde desempeñó funciones en estrategia, marketing y planeamiento. Actualmente combina la docencia, la investigación y el análisis político, con especial énfasis en democracia, representación política, financiamiento de organizaciones políticas y fortalecimiento institucional.

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