El piromaníaco y el bombero

Oct 27, 2021 | ◉ Puntos de Vista

El Presidente Castillo, el mismo día en que el Gabinete presidido por Mirtha Vásquez se presentaba en el Congreso para solicitar el voto de investidura, decidió torpedear dicho encuentro lanzando arengas populistas en un mitin – único lugar en el que se siente cómodo – anunciando sus deseos de estatizar Camisea. Lógicamente, su propuesta inconstitucional puso los pelos de punta a economistas e inversionistas que siguen desconfiando de una Gobierno que dice y se desdice.

Desde antes de su nombramiento como ministro de Economía, Pedro Francke se ha dedicado a ser el bombero del nuevo Gobierno. Ha asistido a cuanto foro ha podido, cuanta reunión ha logrado agendar con sectores empresariales, y a cuanta entrevista ha podido dar con el mensaje de darle calma a los mercados. Según lo que indicaría Francke, Castillo no prohibirá las importaciones, no estatizará empresas, no aplicará las propuestas de Perú Libre, y respetará la libre empresa. Maravilloso, ¿no? Bueno, ¿y qué hacemos cuando Pedro Castillo – una y otra vez – nos anuncia que pretende hacer todo lo contrario?

Hemos escuchado voces que pretenden pasar por agua tibia lo que dice el Presidente. Digamos que habló de estatizar Camisea, bueno…hay algunos que dicen que ha sido un exabrupto, pero que es bueno que se haya tocado el tema porque ahora podemos debatir sobre lo que sí necesitamos: la masificación del gas. Osea, del anuncio inconstitucional podemos cosechar un maravilloso debate sobre OTRO tema.

Otros nos indican que no hay que hacer mucha alharaca sobre esto porque no es algo que los ministros estén sacando como proyecto real y el Congreso no lo aprobaría. Entonces, bajo esa mirada, es irrelevante lo que haga o diga el Presidente. No hay que hacerle caso para no caer en la histeria desproporcionada, según ellos. Es decir, para tratar de defender a Castillo, lo minimizan pretendiendo que lo ignoremos. Ese es el nivel al que llegamos.

El hecho es que el señor Castillo ha sido elegido y está ejerciendo el cargo de la Presidencia de la República. Sus discursos y anuncios importan, impactan y pueden determinar políticas de Estado que repercuten en la economía de todos los peruanos. Pedro Castillo actúa con absoluta irresponsabilidad, menospreciando el impacto que genera en la vida del pueblo que dice defender. Actúa como un niño en una piscina de pelotas, esparciéndolas por aquí y por allá creyendo que sus acciones no afectan a nadie. Y si hay afectados, éstos no le interesan. Esos no son “el pueblo”. Pésimo, pues.

Lo lastimoso es observar el papel del ministro Francke. El economista de izquierda ha asumido el trabajo de subtitular – con interpretaciones llenas de malabares – todos los dichos del Presidente y su entorno radical. Es así que, se ve en la obligación de cumplir el triste papel de decirnos que lo que escuchamos no es realmente lo que se dijo, que lo que vimos en verdad fue una ilusión, que lo que entendimos no es lo que se quería comunicar. En fin.

Vemos a Francke como un bombero que intenta apagar incendios del Gobierno que brotan incesantemente. El problema es que, a quien pretende rescatar parece encantarle realizar actividades piromaníacas. Mientras Francke, inútilmente, hace uso de fuertes cantidades de agua, el Presidente Castillo y su entorno están en tremendo vacilón jugando con aerosoles y encendedores. Francke desconoce que si bien salva a algunos de terminar con fuertes quemaduras, la mayor parte de las víctimas mortales de un incendio lo terminan siendo por asfixia. No se da cuenta de que la economía familiar y las inversiones están inhalando humo, y ningún pin que se ponga en el terno nos traerá la solución.

Urge saber qué busca Castillo. Postuló a la Presidencia y ganó, e imaginamos que lo hizo porque se sentía capaz de liderar a un país, porque tenía ideas claras, ¿no? Bueno pues, que nos los explique. Él. Porque él es el Presidente y no deberíamos necesitar intérpretes o subtítulos para entenderlo.

 

Ilustración: Punto Medio - Ricardo Gálvez.

Autor

  • Ricardo Gálvez del Bosque es magíster en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y bachiller en Administración por la Universidad de Lima. Es docente universitario y director ejecutivo de Vigilancia Ciudadana. Cuenta con experiencia profesional en empresas líderes de los sectores financiero, asegurador y de consumo masivo, donde desempeñó funciones en estrategia, marketing y planeamiento. Actualmente combina la docencia, la investigación y el análisis político, con especial énfasis en democracia, representación política, financiamiento de organizaciones políticas y fortalecimiento institucional.

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