¿Cómo se cubre un delito?

Dic 1, 2023 | ◉ Puntos de Vista

Por Ricardo Gálvez del Bosque

Tras los destapes que involucran directamente a la Fiscal de la Nación, Patricia Benavides, en un concurso de delitos, hemos podido identificar a 5 tipos de comportamientos para justificar la corrupción.

Las contundentes evidencias, al parecer, ya no importan. ¿Escrúpulos? ¿Vergüenza? ¡Nah! Esas cosas son de sociedades antiguas y decentes, ya caducaron, no están de moda. ¡Viva la banalidad del mal!

Los torpes

En primer lugar, están los torpes. Éstos son los primeros en salir a defender lo indefendible. El problema de ellos es que, embriagados de la adrenalina del momento y rodeados de ayayeros que les aplauden hasta sus ventosidades, terminan lanzando boomerangs que les revientan en sus propias caras.

El campeón en esas lides suele ser Alejandro Cavero. En esta última oportunidad, nos regaló un divertidísimo tuit de defensa:

“Y a ningún periodista “independiente” se le ha ocurrido indagar si los asesores de Zoraida Ávalos no andaban también por el Congreso buscando votos para exactamente lo contrario que Patricia Benavides? Ya pues…”

  1. Lo que se está demostrando es que los asesores de Benavides (que nada tenían que coordinar con respecto de la inhabilitación de Ávalos) traficaban y compraban los votos de los congresistas a cambio de impunidad. Eso es delito. D-E-L-I-T-O.
  2. ¿Qué quiere decir con “también”? ¿Quiere decir que sabía de esos tráficos de influencias?
  3. Si quiere decir que sabía que los asesores de Ávalos “también” traficaban influencias de manera delictiva, ¿por qué no lo denunció? ¿Está encubriendo delitos?

No sabemos si los argumentos de Cavero son para reír o para llorar. Elegimos, por salud mental, reír.

 

Los que se hacen a los tontos

En esta oportunidad, Lady Camones decidió hacerse a la desentendida. Cuando se le preguntó sobre sus vínculos y coordinaciones, pretendió confundir a los periodistas explicando una línea de tiempo que obviaba lo trascendente.

Básicamente, en resumen, su argumento fue un “No, nada que ver. Yo llegué a la Subcomisión cuando ya estaba el informe. Yo me reuní luego de que ya estaba agendado el tema.”

Ya, señora. 20 puntos por su respuesta quitando cuerpo. Pero, ¿cómo explica que Patricia Benavides archivara una denuncia por pertenencia a organización criminal, peculado y colusión agravada contra ella, 3 días antes de la votación que inhabilitó a Ávalos? ¿Una lamentable coincidencia? A ver, sáquennos su línea de tiempo nuevamente…

 

Los que saben de los códigos del hampa

Hay algunos que se desatan y deciden desnudar su falta de principios con absoluta frescura, utilizando códigos de la mafia sin ningún atisbo de vergüenza. En eso, Aldo Mariátegui parece ser un experto. En su columna del martes, primero se puso en modo Alejandro Cavero:

“¿Y ustedes creen que los caviares no coordinan igual sus objetivos políticos, que son los ángeles del cuento? Lo que pasa es que a ellos no les interceptan las comunicaciones, si no saldrían cosas iguales.” (ver su columna aquí)

Ah, ya. La justificación es que, según él, otros también lo hacen. ¿Cuál es el escándalo? ¡Que viva la corrupción! ¡Que siga, caramba! Pero, ya el martes, con un poquito más de salvajismo mafioso, lanzó lo siguiente:

“Todo este escándalo en la Fiscalía comenzó de la manera más peruana posible: con un soplón (…) casi siempre todo revienta en nuestro país por un traidor. (…) Hasta ahora, lo aparecido muestra básicamente un intenso cabildeo de la fiscal Benavides en el Congreso contra sus enemigos caviares en la Fiscalía y otros órganos públicos (DP y JNJ). Se puede tachar eso de inmoral, pero solamente será punible penalmente si se constata fehacientemente que hubo un toma y daca para limpiar a congresistas de acusaciones a cambio de sus votos. Si no, solo bulla y especulaciones.” (ver su columna aquí )

  • Primero, para este señor, el problema (antes que el delito y los delincuentes) es el soplón. ¿Cómo se le ocurre a ese traidor destapar tremenda olla de grillos? ¡Ese es el miserable!
  • Segundo, ¿eso es “cabildeo”? ¿Comprar votos para defenestrar a quien se opone a ti, a cambio de archivar procesos penales de los congresistas? ¿Ah, si? ¿O qué? ¿No ha visto las pruebas que todos hemos visto? Sus principios al desnudo.

 

Los preocupados por el bolsillo de la gente

Madeleine Osterling, muy conocida por sus intereses sociales, no tuvo mejor idea que salir a reprochar el destape. La ex candidata fujimorista y representante de una facción deplorable de la derecha no democrática, lanzó un tuit, preocupadísima por los más pobres ante tan espantoso escándalo:

“Avanza el hambre, sube la anemia, crece el desempleo pero a los caviares, que dicen priorizar la lucha por el bienestar de todos los peruanos, solo les importa el poder, el control de la Fiscalía para seguir manipulando la justicia y vivir del Estado. Nefastos! Son una condena”

¡Jesús, María y José! ¡Cómo se les ocurre denunciar la corrupción si estamos en plena crisis económica! ¡Poff! ¡De muy mal gusto! Esas cosas se ocultan, mientras se sonríe de oreja a oreja y nos vestimos de manera elegante. Tremendos desubicados, ¡pof!

Hasta ternurita, da.

 

Los maquiavélicos

Finalmente, están los peores. Hablamos de los maquiavélicos. Y en ese grupo calzan perfecto dos magistrados del TC: Francisco Morales (Presidente) y Luz Pacheco (Vicepresidente).

¿Qué hicieron estas mansas palomas? Para no hacerla larga, el TC sacó un Auto que declaró improcedente un pedido de aclaración sobre una sentencia sobre la libertad de Alberto Fujimori. En castellano, le dijo a la defensa de Fujimori que no hay nada que aclarar. ¿Libera a Fujimori? No. En ninguna parte. Simplemente, se lavan las manos y le dejan la decisión a un juez de jerarquía menor para que interprete lo que corresponda.

¿Qué sucede? Que si se respeta la Constitución, el juez no podría liberar a Fujimori tras este pronunciamiento del TC. ¿Por qué? Porque la justicia supranacional (CIDH) dictaminó que el indulto del 2017 no era válido. Ojo: no recomendó, no susurró, no nos dio un “consejito”. El Estado peruano está obligado a cumplirlo.

Bueno, pues. Estos dos miembros del TC, ante la resolución que sacaron, se animaron a buscar las cámaras para explicar lo que escribieron, firmaron y votaron. Y, ¿qué dicen que dictaminaron? ¡Que Fujimori debe salir libre! ¿Ah si? ¿Dónde, ah? ¡Qué importa! Ahora creen que las “entrevistas” que dan son fuente de derecho, y no las resoluciones que votan y emiten. ¡Ja! Para colmo, se hacen a los suecos y dicen que lo que dictaminó la CIDH no es vinculante. ¿Ah si? ¡Manya! ¡Que tales tribunos!

Y, ¿por qué lo hacen? ¿Son ignorantes? Para nada. Es completamente a propósito. En la mente de cierto sector de la DBA, los caviares imponen su agenda y arman escandaletes para tomar el poder. Y para algunos, el destape de las pruebas de corrupción de Benavides es una “movida caviar”. Por tanto, Morales y Pacheco se han alucinado brillantes al salir a “jugar” el mismo juego, según ellos.

“Ahora, pues. Les lanzo estas declaraciones para que se aloquen y se olviden de Benavides. ¡Llegó la hora loca! ¡Agárrense, caviares!”

Esa es la explicación más inocentona, ojo. No queremos pensar que buscan tapar el escándalo de la Fiscal de la Nación porque se encuentran envueltos ellos mismos en éste. Ojo, que en los chats se menciona al TC como aliado…¡no vaya a ser!

 

Imagen: Composición Punto Medio. Alejandro Cavero: Archivo GEC. Lady Camones: RPP. Aldo Mariátegui y Madelein Osterling: Cesar Campos/ Perú21. Morales: Jorge Cerdán/GEC

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