Talibanes peruanos

Jun 30, 2023 | ◉ Puntos de Vista

Por Ricardo Gálvez del Bosque

De vez en cuando saltan noticias internacionales sobre lo que los talibanes les hacen a las mujeres en Afganistán, y en el Perú nos asombramos e indignamos. Luego, con la indolencia que caracteriza a muchos, pasamos a otras noticias porque esas desgracias suceden “allá, lejos, en lugares que ni sabemos dónde están”. ¡Qué equivocados estamos!

Hace algunos días, el Comité de los Derechos del Niño de la ONU, determinó que el Perú violó “los derechos a la salud y a la vida de una niña indígena y rural víctima de una violación al no proporcionarle información ni acceso al aborto legal y seguro”. ¿Qué pasó?

Resulta que, una niña peruana de Apurímac – a quien se le llama “Camila” para no revictimizarla – se enteró que estaba embarazada, con aproximadamente 3 meses de gestación, a los 13 años en noviembre del 2017.  La niña, quechua hablante y que vivía en condiciones de pobreza con su madre analfabeta y con parálisis, había sufrido abusos sexuales por parte de su padre desde los 9 años.

Cuando acudió al centro de salud de su localidad, la niña violada (que jamás decidió tener voluntariamente un hijo, como es lógico), no recibió ningún tipo de orientación para practicarse un aborto terapéutico. Era, pues, su problema. Y era, pues, su obligación el tener un hijo fruto de la violación que sufrió por parte de su padre. Por tanto, nuestro Estado arcaico le insistió en brindarle un esquema de atención prenatal y un plan de parto.

Como es lógico, la niña sufrió varios problemas psicológicos por el trauma y por la re-victimización que le imponía el Estado peruano sobre su problema. Abandonada por todos, jamás cuidada y protegida por nadie, entró en depresión. Mientras tanto, ni la Fiscalía ni las autoridades de salud daban respuesta sobre su solicitud para interrumpir su embarazo – fruto de una violación – de manera legal. Básicamente, en la lógica de nuestra legislación, “piña, pues. Se fregó”.

En diciembre, la niña se tuvo que hospitalizar por fuertes dolores en el abdomen. Internada, sufrió un aborto espontáneo. Aquellas parejas que han intentado tener hijos sin éxito (y aquellas que finalmente lo han logrado) saben muy bien lo común que es eso. Pero, bueno. ¿Qué creen que le pasó a esta niña abandonada por el Estado? ¡La fiscalía decidió abrirle una investigación por el delito de inducción del aborto!

Es decir, ¡encima de todo lo que se le ha hecho y lo que ha sufrido la persiguen como delincuente! En vez de pedirle disculpas, en vez de tratar de reparar el daño, en vez de protegerla, ¡el Estado peruano la trata como una vil delincuente! Y, ¿qué creen? ¡Se le condenó! ¿Qué tal?

Si bien tras su apelación se le revocó la sentencia, el daño irreparable estaba consumado. El Estado que jamás la protegió, que no le dio la educación y los medios para escapar y denunciar a su agresor, que le tiró la puerta en la cara cuando fruto de esa violación salió embarazada truncando su futuro, decidió pisotearla una y otra vez como si fuera una paloma en el pavimento de una carretera de alto tránsito. Una niña teniendo que recurrir a abogados para tratar de escapar del horror de un Estado troglodita.

Enhorabuena que la ONU haya instado al Estado peruano a despenalizar el aborto en todos los supuestos de embarazo infantil (que, de buenas a primeras son considerados violación). Es una vergüenza que vivamos con tranquilidad cuando estas cosas suceden en nuestro país, creyendo que solo pasan en lugares ajenos y alejados.

No somos muy optimistas con que los políticos que hoy están en el Congreso preocupadísimos por declarar el “Día de la aceituna sin pepa” estén interesados en tomar cartas en el asunto y realizar las reformas legales correspondientes que protejan a niñas como Camila.

Lo triste es que no solo es falta de interés (pero vayan ustedes a ver cómo les brillan los ojos cuando tienen que legislar sobre medidas mercantilistas). Es también falta de capacidad y materia gris. Eso lo podemos constatar tras escuchar las declaraciones del congresista José Balcazar en la Comisión de Justicia, quien dijo muy orondo que “las relaciones sexuales tempranas más bien ayudan al futuro psicológico de la mujer.” De esa clase de representantes, ¿qué podemos obtener?

 

Imagen: Composición PUNTO MEDIO. Congresista Balcazar, tomada de https://elbuho.pe/2022/08/colegio-de-abogados-expulsa-a-congresista-jose-balcazar-zelada-paso-en-el-peru/ . Embarazo adolescente tomada de https://www.mexicosocial.org/embarazo-adolescente-3/

Autor

  • Ricardo Gálvez

    Es Administrador de la Universidad de Lima y Magíster en Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la PUCP. Ha trabajado en empresas del Sector Financiero, Seguros y Venta Directa en las áreas de Marketing, Planeamiento Comercial y Compras. Realizó su Tesis de Maestría investigando el comportamiento de los parlamentarios ante las reformas de financiamiento político. “Punto Medio” es el espacio donde vierte sus opiniones, comparte su análisis político y nos da a conocer sus puntos de vista y conocimientos sobre esta pasión que siempre lo acompañó desde joven.

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