¿Policías o ladrones?

Dic 29, 2022 | ◉ Puntos de Vista

Por Ricardo Gálvez del Bosque

Una noticia desmoralizadora para la ciudadanía – y peor aún para nuestras fuerzas del orden – ha sido el escándalo de la compra de ascensos de parte de altos mandos de las Fuerzas Armadas y la Policía nacional. Observar que instituciones que deberían velar por la seguridad interna y externa de los peruanos, que muchas veces fungen como primer punto de encuentro entre los ciudadanos y el Estado, cuentan entre sus líderes a coimeadores a cambio de cuotas de poder resulta desalentador.

Esta semana ha salido a la luz que varios de los involucrados se han acogido a la colaboración eficaz, y se han detenido a generales, mayores y suboficiales. Los relatos de los colaboradores eficaces estarían alineados a lo que otros implicados habrían revelado a la Fiscalía. Por tanto, con las declaraciones y pruebas que irán brindando en estos días, el caso que tendría el Ministerio Público sería bastante sencillo de probar ante el Poder Judicial.

Para Pedro Castillo, quien sería líder de esta maquiavélica organización criminal, quizás estos hechos no sean considerados “robarle al pueblo”. ¿Total? En su mente, quizás lo único que se hizo fue cobrarle a personas privadas para que le den “un obsequio” a cambio de un ascenso. En mentes primitivas, quizás la lógica está en pensar que “ese no es dinero del pueblo”. Quizás ese razonamiento lo compartan muchos de nuestros compatriotas (fanatizados aliados del castillismo), acompañándolo con la justificación de que “siempre ha existido corrupción, pues”.

Racionalmente, uno no invierte una cantidad de dinero exorbitante si no sabe que de alguna forma obtendrá algún rendimiento positivo, o que recuperará con creces lo desembolsado. Por tanto, pagar 40 mil dólares para que te asciendan y te asignen a algún puesto, de todas maneras, tendrá como consecuencia el generar desde ese lugar un esquema de corrupción que permita que la inversión tenga algún tipo de retorno.

Así, Generales y altos mandos asignados a Tránsito verán cómo cobrarles a los ciudadanos su respectivo cupo a través de sus subordinados. O aquellos que se encuentren en puestos fronterizos verán la forma de trabajar de la mano del contrabando de mercancías (y por qué no de personas). Peor aún, los que han pagado para que se les asigne en zonas relacionadas al narcotráfico, ¿creen que lucharán contra ese cáncer? ¿O se unirán a él?

Estos casos deben ser castigados con toda la severidad de la ley, para que sirvan como ejemplo para los buenos oficiales de las instituciones a las que pertenecen. Que sepan que tarde o temprano, los corruptos que ellos ven, desde el silencio temeroso, destruir las instituciones que ellos tanto aman y respetan terminarán pagando todas sus fechorías. Es terrible que para muchos sea difícil distinguir entre policías y ladrones.

¡Qué asco que un presidente que ha utilizado “al pueblo” para decirles que es su representante y que gobernará a favor de ellos, termine siendo un coimero destructor de las instituciones! Seguimos sin entender cómo ciertos “intelectuales” de izquierda siguen romantizando a un bribón que decía tener las uñas cortas, cuando en verdad tenía las garras afiladas para pericotear todo lo que tenía a su alcance mientras se victimizaba y hacía pucheros con carita de “yo no fui”.

 

Imagen: Difusión, tomada de https://larepublica.pe/politica/judiciales/2022/12/28/pedro-castillo-general-pnp-javier-gallardo-mendoza-que-pago-coima-para-ascenso-se-acogio-a-colaboracion-eficaz-ministerio-publico-nicasio-zapata-luis-legua-edward-espinoza-max-garcia-manuel-rivera-pedro-villanueva-enrique-goicochea-freddy-del-carpio-eginardo-perez/

Autor

  • Ricardo Gálvez del Bosque es magíster en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y bachiller en Administración por la Universidad de Lima. Es docente universitario y director ejecutivo de Vigilancia Ciudadana. Cuenta con experiencia profesional en empresas líderes de los sectores financiero, asegurador y de consumo masivo, donde desempeñó funciones en estrategia, marketing y planeamiento. Actualmente combina la docencia, la investigación y el análisis político, con especial énfasis en democracia, representación política, financiamiento de organizaciones políticas y fortalecimiento institucional.

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