Los pacientes son los ladrones

Nov 5, 2022 | ◉ Puntos de Vista

Por Ricardo Gálvez del Bosque

Quien escribe en este espacio convive con una persona con una enfermedad grave y degenerativa. Esta persona se atiende en el Rebagliati. Se puso muy mal y terminó en Emergencias de ese hospital el martes temprano. Fue atendida por un cardiólogo, recién, en la madrugada del miércoles. Mientras tanto, en casa rezábamos. No hay otra.

¿Es un problema reciente? Ni hablar. Un paciente que necesita con urgencia la atención de un médico especialista, tranquilamente, puede demorar entre 3 y 4 meses en lograr sacar una cita. Y si como resultado de esa cita – a la que milagrosamente debe de llegar con vida a pesar de no tener atención médica – tienen que realizarle pruebas, échele unos 3 meses más.

Si sobrevivió hasta llegar al día de la prueba – y no se malogró la máquina – los resultados pueden demorar algunas semanas en llegar a su historia. Y si no se perdieron (pasa miles de veces), quizás con suerte, en dos meses un médico que se apiade del paciente y le brinde como favor una cita adicional, pueda finalmente darle un diagnóstico y medicarle. Dios mediante, cuando tenga la receta, ojalá en Farmacia le entreguen los medicamentos, porque tranquilamente pueden decirle que no hay y ¡suerte! Parecieran cruzar los dedos para que el paciente fallezca sin atención.

¿Y si van por Emergencias? Olvídense. Tranquilamente pueden esperar entre 12 y 18 horas para ser atendido. Salvo que ingresen con una bala o desangrándose. Pero, por ejemplo, si llegan inconscientes a veces ni tienen camilla (olvídense de cama, eso es para privilegiados o suertudos), y muchas veces los pacientes se quedan tirados en los pasillos, algunos amanecen cubiertos en su propio vómito. Y si le ponen una vía, puede que necesite que un familiar sostenga en alto la bolsa de suero que te van a colocar (como poste), porque ni parante tienen. ¿Es una exageración? No. Al haber cohabitado con dos pacientes con enfermedades crónicas, quien escribe esta columna lo ha vivido en carne propia. Nadie se lo ha contado.

¿Esta situación es culpa de los doctores, o las enfermeras? No. Ellos también son víctimas de un sistema corrupto, mal diseñado, con presupuestos precarios. Aun así, dan todo de sí y tratan de brindar una atención excelente a pesar de las circunstancias.

Este miércoles, Pedro Castillo decidió visitar el hospital Rebagliati por su aniversario. Fue acompañado por uno de los ministros más zalameros (Salas) y la nueva ministra de Salud. Espontáneamente, los pacientes y familiares que viven situaciones similares o peores a las que hemos relatado vapulearon al Presidente y su comitiva. “¡Fuera, Castillo, fuera!” y “¡Corrupto!”, fueron algunos de los alaridos de la gente. Es que, tener que mendigar por un derecho (y ojo que Essalud se paga) mientras que ves que las autoridades políticas responsables están metidas en denuncias de corrupción, indigna a cualquiera. A cualquiera.

Ante esto, ¿cuál creen fue la brillante reacción del Presidente? Con micrófono en mano, dijo lo siguiente:

“Los que gritan afuera ¿saben por qué? porque hoy no tienen espacio para robar a este pueblo (…) Hoy los que gritan afuera ya no tienen la oportunidad de aquellas cúpulas inmensas donde antes tenían todo y en qué condiciones han dejado hoy día al pueblo.”

El Presidente que polariza y busca enfrentar peruano contra peruano, que no explica las denuncias de corrupción que tiene en su haber, que demuestra ineptitud para siquiera comprar urea, les dijo ladrones a los pacientes indignados. Ladrones y corruptos. Fiel a su estilo, el jefe de Estado que hace que los policías se humillen para atarle los zapatos y que usa a niños con cáncer (“los más peloncitos”) para tomarse una foto con ellos mientras les ofrece un cheque sin fondos, tuvo el descaro de insultar a todos aquellos que padecen diariamente en el sistema de Salud. El ladrón cree que todos son de su misma condición.

Mientras decía esto, el Ministro Salas se relamía los labios, lo miraba con admiración y aplaudía tremendo exabrupto insultante. El espectáculo ha sido iluminador y bastante gráfico sobre lo que significa este Gobierno: un Presidente fuera de la realidad y en la absoluta ignorancia, rodeado de sobones que le aplaudirán la insultante gestión que les ofrece a los ciudadanos que reclaman por servicios dignos.

¿Se imaginan qué le pasaría a Castillo si caminara por los pasillos del Hospital y les gritara en su cara a los pacientes que son unos ladrones? ¡Qué fácil le resulta hacerlo mientras lo rodean sobones y un centenar de policías lo protegen!

 

Imagen: Composición Punto Medio. Foto principal tomada de https://vigilante.pe/2022/11/03/pedro-castillo-es-abucheado-por-pacientes-y-personal-medico-en-hospital-rebagliati-noticia-video-essalud/ . Pacientes: Twitter.

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