Los verdaderos muertos

Oct 16, 2022 | ◉ Puntos de Vista

Por Ricardo Gálvez del Bosque

La semana que pasó, nos enteramos que el dueño de la casa de Sarratea – hoy prófugo de la justicia – aparecía como fallecido para RENIEC desde el mismo día en que se solicitó su captura. El susodicho en mención resucitó al tercer día, no sin antes haberse manifestado desde el más allá, indicando que no se iba a entregar a la justicia.

Es decir, si pensamos que habíamos llegado al ridículo tras el escandalete de cuarta que se armó hace algunos años por el caso Richard Swing, hemos constatado que nuestra creatividad no tiene límites. El escándalo fue tal que RENIEC tuvo que brindar una conferencia de prensa denunciando la responsabilidad del MINSA, desde donde se habría originado la falla. Hasta ese momento ya se sabía que más de 60 personas habrían sido declaradas muertas fraudulentamente.

Entre las víctimas estaban Keiko Fujimori (fallecida desde febrero de este año), López Aliaga, Pedro Suárez Vértiz, la propia Fiscal de la Nación y el Presidente Pedro Castillo. Según su acta de defunción, Castillo habría fallecido decapitado. Ironías de la vida, según el documento habría perdido la parte del cuerpo que usaba para sostener su sombrero.

¿Qué nos está pasando? ¿Nos estamos convirtiendo en una sátira de país? Más allá del bochornoso hecho sobre la vulnerabilidad de nuestros sistemas estatales (ojo, está también el escándalo de la filtración de miles de correos de las FF.AA.), nuestra política parecería que debiera dejar de ser analizada por politólogos para pasar a ser estudiada por psiquiatras y penalistas.

Y es que tenemos a un supuesto presidenciable que ha sido condenado por el asesinato de policías, que dice a viva voz que va a fusilar a todos los políticos. Luego de haberse pasado años dibujando a Hello Kitty en prisión, Antauro Humala llena plazas y convoca a los medios para lanzar sus mensajes violentos mientras los peruanos nos acostumbramos a que esto sea parte de nuestro panorama habitual.

Por otro lado, tenemos a la cuñada/hija del Presidente presa, quien declara que los depósitos por más de 90 mil soles que realizó los hizo porque quería ayudar a las personas. “¿Qué tiene de malo?”, dijo con desparpajo. En el Parlamento tenemos a un congresista acusado de violación sexual perpetrada en su despacho, y en el Ejecutivo habría una organización criminal en el poder.

Tenemos a un ex presidente con grillete listo para ser extraditado de EEUU, y en nuestro haber contamos con otro que se suicidó cuando iban a apresarlo. Tenemos un presentador de programas de televisión sabatinos que dice hablar con extraterrestres al que recurren los políticos constantemente, parientes presidenciales prófugos y sentenciados por corrupción como Vladimir Cerrón ganando 12 mil soles del Estado. En medio de todo esto, muchos siguen preguntándose si algún día se develará el misterio sobre si el pollo estaba vivo o muerto. ¿Para reír o llorar?

Toda esta ridícula situación hace que el desapego de la ciudadanía hacia la política siga creciendo. ¿Quién quiere inmiscuirse en lo que a simple vista parece un manicomio?

Necesitamos líderes políticos responsables que tracen una línea democrática que permitan que el país salga de esta locura. Y también urge que la ciudadanía empiece a manifestarse de manera contundente. Esto es un circo, y la función debe terminar ya. RENIEC se ha equivocado, lo que sí tiene acta de defunción es nuestra capacidad de avergonzarnos. Lo que ha muerto es la vigilancia de los electores y la exigencia de la ciudadanía.

 

Imagen tomada de https://viajes.nationalgeographic.com.es/a/doce-cementerios-que-se-deben-visitar-vez-vida_12594

Autor

  • Ricardo Gálvez del Bosque es magíster en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y bachiller en Administración por la Universidad de Lima. Es docente universitario y director ejecutivo de Vigilancia Ciudadana. Cuenta con experiencia profesional en empresas líderes de los sectores financiero, asegurador y de consumo masivo, donde desempeñó funciones en estrategia, marketing y planeamiento. Actualmente combina la docencia, la investigación y el análisis político, con especial énfasis en democracia, representación política, financiamiento de organizaciones políticas y fortalecimiento institucional.

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