El tamborcito

Oct 4, 2022 | ◉ Puntos de Vista

Por Ricardo Gálvez del Bosque

En su viaje a Nueva York para asistir a la Asamblea General de las Naciones Unidas, Pedro Castillo se reunió con inversionistas extranjeros y fiel a su estilo nos deleitó con otra de sus historias desubicadas – no supo leer su entorno – que pretenden dar lástima.

“Quisiera compartir con ustedes, hace unas semanas en Villa María del Triunfo a medianoche tenía que concurrir porque una familia, un señor que tenía siete hijos. Este señor, que había adquirido de manera tan sacrificada un tamborcito y subía al ómnibus y tocaba su tambor y su hija más pequeña empezaba a bailar para llevar un pedazo de comida a su mesa”.

El discurso siguió hasta terminar la historia, contando los padecimientos de la familia que supuestamente visitó y que vive en extrema pobreza. En el video que se propaló sobre esa intervención de Castillo, se puede observar que la persona que está al costado del Presidente ya no sabe dónde meterse mientras escucha el relato que no venía al caso contar. Se agarra la cara, voltea los ojos. Su expresión corporal nos hace pensar que estaría esperando que la tierra lo trague.

Así, Pedro Castillo, se siente más cómodo. Dando lástima, mostrando su careta de víctima, contando cuentos. Mientras tanto, no logra entender el contexto en el que se encuentra mientras empieza esas divagaciones. Decide no tomar en cuenta quiénes son sus interlocutores, y ni él mismo sabe cuál es el objetivo real de ese mensaje. Triste y lamentable que alguien así represente al país en el extranjero.

La ilusión que quiere crear el Presidente Castillo es que es un hombre pobre y humilde, atacado por las élites por su origen. Un ser bondadoso que surgió desde abajo, que ha llegado a reivindicar a los peruanos más olvidados. Sin embargo, habría que aclarar que Castillo nos entrega evidencias de que, contrario a la imagen que quiere vender, es una persona que:

  • Te baja el dedo cobardemente por Twitter tras increparte que nombraste a sus enemigos (caso Mariano González).
  • Se venga y tiene intereses ocultos (caso Derrama Magisterial).
  • Finge que se cae (paro de maestros del 2017).
  • Miente con descaro (cada vez que habla).
  • Plagia una tesis para engañar a sus alumnos y ganar más dinero (y encima dedica el plagio a sus hijos).
  • Obstruye la justicia.
  • Con una actitud despreciable y prepotente obliga a que sus subordinados le aten los zapatos.

Todos estos hechos contradicen la imagen que quiere dar cuando los reflectores lo apuntan. Ante las cámaras convenientes pone su carita de víctima, habla de la lucha contra la corrupción (como si pudiera luchar contra sí mismo), y pretende dar lástima sobre sus orígenes.

¿Quiénes le creen sus cuentos?

 

Imagen: Composición Punto Medio. Foto tomada de https://limay.pe/politica/verguenza-castillo-conto-historia-del-tamborcito-en-reunion-con-empresarios/ . Tamborcito tomado de https://haceryaprender.com.mx/products/ju0008-tamborcito

Autor

  • Ricardo Gálvez del Bosque es magíster en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y bachiller en Administración por la Universidad de Lima. Es docente universitario y director ejecutivo de Vigilancia Ciudadana. Cuenta con experiencia profesional en empresas líderes de los sectores financiero, asegurador y de consumo masivo, donde desempeñó funciones en estrategia, marketing y planeamiento. Actualmente combina la docencia, la investigación y el análisis político, con especial énfasis en democracia, representación política, financiamiento de organizaciones políticas y fortalecimiento institucional.

    Ver todas las entradas

Más para leer

El impuesto a querer vivir

El impuesto a querer vivir

¿Tiene sentido que el Estado cobre IGV cuando una persona paga una operación de emergencia para salvar su vida? Mientras miles de peruanos recurren a clínicas privadas porque el sistema público no responde a tiempo, el Estado aparece… para cobrar impuestos. Una reflexión sobre una contradicción que el próximo Congreso debería corregir.

El panetón de izquierda

El panetón de izquierda

Roberto Sánchez llegó a la segunda vuelta con todo a favor. Entonces, ¿cómo terminó perdiendo frente a Keiko Fujimori? Una reflexión sobre estrategia, incoherencia y voto de centro.

La cuarta derrota de la necedad

La cuarta derrota de la necedad

Perder una elección puede explicarse por múltiples factores. Perder cuatro veces cometiendo exactamente los mismos errores exige una explicación distinta. Esta columna reflexiona sobre la soberbia, la incapacidad de escuchar y la necedad estratégica que pueden condenar incluso a las campañas con mayores recursos.