La buena esposa

Sep 6, 2022 | ◉ Puntos de Vista

Por Ricardo Gálvez del Bosque

Existen innumerables películas y series de televisión que retratan el drama de los cónyuges de ciertos políticos que caen en algún escándalo. En una sociedad aún machista, normalmente las esposas de las autoridades caídas en desgracia son forzadas a salir en humillantes eventos públicos tratando de lavarle la cara a sus parejas. Así, a pesar de las evidencias públicas sobre infidelidades de sus parejas o de los delitos cometidos por ellos, se intenta que el público perdone al político con la justificación del clásico “si ella/él lo perdonó, ¿quién soy yo para condenarlo?”.

Hace pocos días, Pedro Castillo le dedicó unas palabras a su esposa en pleno discurso público, diciéndole “Lilia, tenemos que ser fuertes para sacar adelante este país. El pueblo lo necesita. La familia tiene que sacrificarse, pero estamos acá para poner el pecho por el Perú”. Poco más e invitaban a los violinistas del Titanic para que toquen la música de fondo. ¡Qué drama! ¡Pobres víctimas!

Vamos por partes, ¿sí?

  1. “Tenemos que ser fuertes para sacar adelante este país”. ¿Perdón? ¿De qué nos hemos perdido? ¿Qué están sacando adelante? ¿Ha aumentado la inversión gracias a su gestión? ¿Tenemos políticas públicas de largo aliento en ejecución? ¿Cuentan con un equipo técnico y político sólido que nos da estabilidad? ¿Han podido comprar la urea que llegaba para julio? ¿En qué va la vacunación para niños menores de 5 años? ¿Cómo va la ejecución del gasto público? ¿Qué reformas están emprendiendo? Ya, pues.
  2. “El pueblo lo necesita”. ¿Sí? Lo que necesitaba el pueblo era un líder político con el cual se sintiera identificado y que éste no los defraude. El pueblo necesitaba que los gobernara gente con visión, y que no formara una organización criminal desde el poder. El pueblo necesita que le den respuestas a sus interrogantes, que sus autoridades den la cara y ofrezcan explicaciones ante las graves denuncias que pesan en su contra.
  3. “La familia tiene que sacrificarse”. En el caso de la familia Castillo Paredes, lamentablemente hay varios indicios que incriminan a varios parientes metidos en actos de corrupción. A la hija putativa de ambos (y hermana de la Primera Dama) se le han encontrado depósitos a proveedores del Estado y nexos con las autoridades que los contrataron. Además, la señorita tenía en su posesión 14 sellos de autoridades, y múltiples indicios de ser la lobista de una organización criminal liderada por la pareja presidencial. Entonces, ¿de qué sacrificio habla Pedro Castillo? ¿El de responder ante la justicia por actuar fuera de la ley? Eso no es un sacrificio, es una obligación.
  4. “Estamos acá para poner el pecho por el Perú”. A ver. ¿El pecho? Si revisamos los movimientos que han realizado los Paredes podemos constatar que lo que han puesto no es el pecho. Han puesto sus cuentas bancarias, sus negocios con proveedores con el Estado, sus contactos para ejecutar obra pública a cambio de favores. Ante la Fiscalía, en vez del pecho, han puesto caras de “yo no fui” y se han acogido al silencio, creyendo estar por encima de la ley.

A Pedro Castillo le ha funcionado relativamente bien la estrategia de la victimización. Según él, se le denuncia por ser de origen rural y porque se le discrimina. De esa manera se escapa de cualquier cuestionamiento y nunca rinde cuentas frente a los ciudadanos a los que les debe explicaciones.

Para pedir la benevolencia de la opinión pública victimizando a la Primera Dama, ella no debería estar sindicada como cómplice de los actos de su pareja. En este caso, Lilia Paredes y sus hermanos están metidos de cabeza en los escándalos de corrupción gubernamental.

Parecería que romperíamos la fea costumbre política de la buena esposa que acompaña al político caído en desgracia. Da la impresión, más bien, que el Presidente le estuviera diciendo públicamente a su pareja que la dejaría ir a prisión como sacrificio. Además, sin ofrecer aclaraciones ni explicaciones y obstruyendo la acción de la justicia, resulta inmoral pretender dar pena. Ellos no son víctimas, las víctimas somos todos los peruanos.

 

Foto: AFP. Tomada de https://peru21.pe/investigacion/pedro-castillo-lilia-paredes-navarro-primera-dama-hija-del-presidente-cunada-yenifer-paredes-navarro-los-paredes-navarro-los-hermanisimos-de-la-primera-dama-lilia-paredes-noticia/

Más para leer

No hay coronas

No hay coronas

Resulta imperativo ser responsable y exigir investigaciones transparentes para saber por fin la verdad, caiga quien caiga.

La Señora Lunes

La Señora Lunes

“¿A qué mente brillante se le puede ocurrir que sería una buena idea poner a la presidente tirando caramelos como si fuera una piñata?”

Un pequeño PASO para las cúpulas

Un pequeño PASO para las cúpulas

“¿Por qué creemos que lo aprobado por el Congreso es nocivo para la democracia? Lo explicaremos en términos simples”