Gabinete apolillado

Ago 6, 2022 | ◉ Puntos de Vista

Por Ricardo Gálvez del Bosque

Dos días y medio después de que el PCM Aníbal Torres anunciara su retiro del premierato, poniendo su cargo a disposición (situación redundante, ya que los Ministros siempre están en esa situación, Pedro Castillo anunció que no aceptaba dicha renuncia.

¿Qué pasó? ¿No había gritado a los cuatro vientos que convocaba a todas las fuerzas políticas para conformar un gabinete de ancha base? El anuncio de la permanencia de Torres en PCM nos demostró el nivel patético en el que se encuentra el actual Gobierno. Se está forzando a una persona que ya se despidió públicamente, cuya gestión ha sido desastrosa, ¡a que se quede en el puesto que no desea ocupar!

¿Qué otros cambios se realizaron? Entra Kurt Burneo al MEF (¡blah!). Al altamente cuestionado Geiner Alvarado (Vivienda), lo mandaron al MTC. Como Vivienda y Transportes son las carteras con mayor presupuesto, así como Silva, Alvarado goza del respaldo silencioso del Congreso. Sus reuniones con Hugo Espino, empresario asociado a la familia de Castillo que ganó millonarias licitaciones (y que recibió dinero de los propios cuñados del Presidente) resultan irrelevantes para la oposición.

Lógicamente, Alejandro Salas, el Ministro escudero se quedó en el Gabinete, pasando de Cultura a Trabajo. Para Relaciones Exteriores, se convocó a un supuesto férreo opositor que ha escrito varias columnas tildando de comunista a este Gobierno, y respaldando la teoría del fraude electoral. ¡Plop!

La cereza de la torta es el reingreso de Betssy Chávez, la ex Ministra de Trabajo censurada por este Congreso. En esta oportunidad, la censurada asume el Ministerio de Cultura.

En resumen:

  • Un PCM que no quiere ser Ministro y lo ha dicho públicamente.
  • Un escudero rotando más que pollo a la brasa.
  • Un fraudista anti comunista converso.
  • Una Ministra que hace pocas semanas fue censurada por el Congreso.
  • Un Ministro cuestionado que pasa a otro Ministerio con fuerte presupuesto.

Hasta anoche, Pedro Castillo no tenía reemplazo en PCM. Tuvo que tragarse el orgullo que no tiene y pedirle a Torres que se quede. El día de hoy, Pedro Castillo hubiera estado viajando a Colombia para asistir a la juramentación de Petro. ¿Qué pretendía? ¿Irse del país sin reemplazo en PCM? En serio, ¿qué planes tenía?

¿No habrá sido que pensó en huir, y el Congreso que quería vacarlo no lo dejó? En fin, a pesar del hedor a naftalina, el Gabinete y el Gobierno están súper apolillados.

 

Foto: Andina/Prensa Presidencia. Tomada de https://andina.pe/agencia/noticia-presidente-pedro-castillo-toma-juramento-a-seis-ministros-estado-904557.aspx

Autor

  • Ricardo Gálvez del Bosque es magíster en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y bachiller en Administración por la Universidad de Lima. Es docente universitario y director ejecutivo de Vigilancia Ciudadana. Cuenta con experiencia profesional en empresas líderes de los sectores financiero, asegurador y de consumo masivo, donde desempeñó funciones en estrategia, marketing y planeamiento. Actualmente combina la docencia, la investigación y el análisis político, con especial énfasis en democracia, representación política, financiamiento de organizaciones políticas y fortalecimiento institucional.

    Ver todas las entradas

Más para leer

El impuesto a querer vivir

El impuesto a querer vivir

¿Tiene sentido que el Estado cobre IGV cuando una persona paga una operación de emergencia para salvar su vida? Mientras miles de peruanos recurren a clínicas privadas porque el sistema público no responde a tiempo, el Estado aparece… para cobrar impuestos. Una reflexión sobre una contradicción que el próximo Congreso debería corregir.

El panetón de izquierda

El panetón de izquierda

Roberto Sánchez llegó a la segunda vuelta con todo a favor. Entonces, ¿cómo terminó perdiendo frente a Keiko Fujimori? Una reflexión sobre estrategia, incoherencia y voto de centro.

La cuarta derrota de la necedad

La cuarta derrota de la necedad

Perder una elección puede explicarse por múltiples factores. Perder cuatro veces cometiendo exactamente los mismos errores exige una explicación distinta. Esta columna reflexiona sobre la soberbia, la incapacidad de escuchar y la necedad estratégica que pueden condenar incluso a las campañas con mayores recursos.