Elegantemente (de)morados

Abr 12, 2022 | ◉ Puntos de Vista

Por Ricardo Gálvez del Bosque

Ante la crisis política constante en la que nos mantiene la presidencia de Pedro Castillo, en el Congreso – salvo casos excepcionales – no ha primado la sensatez para encontrar salidas viables. Hemos notado que, aparentemente, muchos congresistas están contentos con cumplir el papel de opositores al régimen solo para la tribuna, ofreciendo soluciones que ellos mismos saben que no se pueden concretar. Una de las últimas ideas, por ejemplo, ha sido la de acusar por infracción a la Constitución a Pedro Castillo por encerrar Lima y Callao el 5 de abril. Efectivamente el caso es redondo, sin embargo, éste no se puede aplicar al Presidente durante su mandato. ¿Entonces? ¿Para qué y por qué hace esto la congresista Patricia Chirinos? ¿Por las apariencias? ¿Por ignorancia? ¿Para tontearnos?

Por otro lado, el Partido Morado anda buscando dar la imagen de ser política y elegantemente correcto. Desde este espacio ya hemos dicho que estamos de acuerdo con ellos en que la figura de la vacancia por incapacidad moral permanente se ha estado aplicando mal en los últimos años. ¿Es positivo que busquen reformar ese artículo de la Constitución y aclarar de una vez el tema? Sí, absolutamente. ¿Es el momento? ¿Hay 87 votos en el Congreso que ponen en peligro la Presidencia de la República? No. ¿Tienen los votos para reformar ese artículo en este momento de crisis política? De ninguna manera. ¿Entonces? ¿Qué pretenden ofreciendo eso ahora?

Nos parece excesivamente extraño cómo desde ese partido parecieran no entender el momento político que se está viviendo en el país. Por tratar de ser excesivamente polite, empiezan a dar la impresión de que no tienen ninguna postura determinante. No hay que dejar de reconocer que la única congresista que estuvo en la lucha por censurar a Silva fue Susel Paredes. Pero, ¿eso fue todo? ¿se cansaron? ¿se les acabaron las ideas?

  • Primer ejemplo: ahora están apuntando a interpelar al PCM Aníbal Torres tras los acontecimientos de la semana pasada. Con eso, pretenden hacer evidente que solo 11 congresistas han firmado su moción. Parece muy loable. Pero, ¿interpelar? Es decir, ¿invitarlo a responder una ronda de preguntas en el Congreso? ¿Para qué? ¿Show? Primero, es innecesario llamar a Torres para evidenciar que lo que hicieron el 5 de abril fue inconstitucional, y mucho menos para enseñarle que Hitler no es ejemplo de nada bueno. Segundo, ¿pretenden hacer que el Congreso lo interpele para luego censurar al ministro y gastar la primera bala? ¿El Congreso poniéndose la soga al cuello? ¿Es en serio? Tercero, ¿no saben que podrían promover la acusación por infracción a la Constitución contra todo el Gabinete y así destituirlos sin haber gastado la primera bala? ¿Entonces? ¿Para qué proponen algo que no van a lograr y por qué no recorren un camino que saben que sí tendría éxito y es completamente viable? ¿Es porque están mal asesorados? ¿O no la ven?
  • Segundo ejemplo: piden la renuncia de Pedro Castillo y reclaman una Reforma Política. Excelente, estamos de acuerdo. Sin embargo, todos sabemos que Castillo no va a renunciar, ¿no? ¿Entonces? Siendo congresistas, ¿se van a quedar con sus pedidos al viento? ¿Por qué no, por ejemplo, regresan su proyecto de ley de reforma constitucional del artículo 117 para que el Presidente pueda ser acusado por delitos de corrupción durante su mandato? Con esa reforma, con un debido proceso, se podría estar avanzando hacia un juicio político que termine con la destitución de Castillo. ¿Por qué lo retiraron? ¿No es ese un camino viable?

Es posible ir por el camino correcto, y ser oposición eficaz. No son características excluyentes. Están de-morando demasiado en reaccionar. El momento político exige esfuerzos y acciones concretas, no deseos al aire y buenas intenciones.

 

Foto: Fuente Bancada Morada.

Autor

  • Ricardo Gálvez del Bosque es magíster en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y bachiller en Administración por la Universidad de Lima. Es docente universitario y director ejecutivo de Vigilancia Ciudadana. Cuenta con experiencia profesional en empresas líderes de los sectores financiero, asegurador y de consumo masivo, donde desempeñó funciones en estrategia, marketing y planeamiento. Actualmente combina la docencia, la investigación y el análisis político, con especial énfasis en democracia, representación política, financiamiento de organizaciones políticas y fortalecimiento institucional.

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