Cola de terror

Ene 22, 2022 | ◉ Puntos de Vista

Varias generaciones de peruanos han quedado con graves cicatrices psicológicas sobre lo que significa hacer una cola. El recuerdo más traumático viene del primer gobierno de Alan García, en el cual la escasez hizo que muchos terminaran rezando en estas líneas de personas para conseguir lo que estaban buscando: pan, leche, aceite, etc.

En este último año, las colas se convirtieron en la imagen de lo terrorífico: cientos de personas haciendo cola – estando enfermos – para ver si pueden lograr ser atendidos en un centro médico, otros buscando lograr obtener un balón de oxígeno – a precio desorbitante – para poder sobrevivir, otros tratando de cobrar un bono que logre llevar algún alimento a casa en plena parálisis decretada por el Gobierno.

Ahora, en esta tercera ola de contagios por COVID, nos encontramos con la cola del sin sentido: la de las pruebas de descarte. Cientos de personas se aglomeran desde muy temprano en la mañana para tratar de acceder a las dichosas pruebas que tanto han publicitado desde el Gobierno, y poder saber si el mal que los aqueja es el virus pandémico. Con ese resultado, muchos esperan poder lograr obtener el certificado médico necesario para justificar su ausencia laboral.

El problema también se está observando en ciertos laboratorios privados. Esto debería ser una alerta para aquellas personas que estaban pensando en pagar por este servicio, para que busquen otros laboratorios con mejores protocolos y procesos.

¿Por qué decimos que no tiene sentido que se hagan esas colas? Porque las aglomeraciones de personas aumentan las probabilidades de contagiarnos unos a otros. Entonces, ¿por qué el Gobierno obliga a que personas con síntomas o riesgo de haber contraído la enfermedad se expongan y contagien a otras haciéndolos hacer filas para descartar el virus? ¿Es tan complejo, para el Estado (o para ciertos laboratorios privados), lograr implementar un sistema de citas virtual que te pueda dar hora y fecha de tu prueba? ¿Tras dos años de pandemia, aún no podemos hacer eso?

Para un peruano que paga impuestos puntualmente, que cumple con todos sus deberes, es indignante ver que el Estado no hace nada al respecto. Nadie les está pidiendo que inventen la rueda, ni que reestructuren todo el aparato estatal, ni que descubran una cura…¡se les pide una plataforma para sacar citas para las pruebas!

Por otro lado, se ha informado que 1 de cada 3 personas en esas colas está contagiada. Si tienen síntomas, o han estado en contacto con alguien que ha salido positivo, mejor es que guardes los cuidados respectivos y consideres que eres un potencial paciente COVID. Ir y exponerte innecesariamente, quizás no sea lo más acertado.

 

Foto: Jesús Saucedo – Grupo El Comercio

Autor

  • Ricardo Gálvez

    Es Administrador de la Universidad de Lima y Magíster en Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la PUCP. Ha trabajado en empresas del Sector Financiero, Seguros y Venta Directa en las áreas de Marketing, Planeamiento Comercial y Compras. Realizó su Tesis de Maestría investigando el comportamiento de los parlamentarios ante las reformas de financiamiento político. “Punto Medio” es el espacio donde vierte sus opiniones, comparte su análisis político y nos da a conocer sus puntos de vista y conocimientos sobre esta pasión que siempre lo acompañó desde joven.

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