Al pueblo, pan y circo

Nov 25, 2021 | ◉ Puntos de Vista

Dejando de lado por un momento el escándalo del amigo de Castillo que ahorraba en los baños de Palacio de Gobierno, queremos comentar sobre cómo se están enfocando algunas noticias.

Hace unos días, el presidente Pedro Castillo acudió a la playa y la prensa lo reportó. ¿Cuál era la noticia? Que el presidente se había quitado su sombrero, que estaba con ropa de baño azul de una reconocida marca (“¿es bamba? ¿es marca original?”), que la trusa le quedaba grande, y otras pavadas más.

Tenemos medios de prensa – y muchos consumidores de ella – que están preocupadísimos en fijarse en la ropa de baño que tiene puesta el mandatario…¡Y que no se dan cuenta de quiénes lo acompañan y qué intereses tienen esas personas!

Quizás esto sucede porque los medios nos brindan lo que a la gente le gusta consumir: noticias frívolas y ridículas. Nos concentramos en el morbo de detalles tontísimos y clasistas, y no miramos los graves problemas que tenemos en nuestras narices. Así como Pedro Castillo se esconde debajo del simbolismo de un gran sombrero para evitar tomar decisiones y gobernar, muchas personas se refugian detrás de la chismografía inútil sin darse cuenta de que la imagen que están observando traería otros problemas graves.

Como luego se reportó, el presidente maestro – que además parece promotor de la destrucción de la educación en el país – estaba en la playa con el ex representante de una universidad sin licenciamiento. Su acompañante era, nada más y nada menos que, Luis Hurtado Valencia, ex rector de la Universidad Las Américas y excandidato al Congreso por Podemos Perú (partido de Luna Gálvez, dueño de otra universidad sin licenciamiento que quiere tumbarse a la SUNEDU). Dicho personaje visitó días antes a Carlos Gallardo, el ministro de Educación que cree que no hay que evaluar a los maestros y que no esconde su interés de debilitar la reforma universitaria y la SUNEDU.

Claro, pero esa noticia no era tan “picante” como el traje de baño del presidente, o el por fin verle la cabeza sin sombrero al mandatario. Detrás de la destrucción de cualquier avance en Educación que se ha logrado hay grandes intereses económicos de diferentes grupos. En esa causa no solo están Gallardo y Castillo, también se encuentra diversas bancadas que van trabajando lentamente desde el Congreso (con el apoyo del oficialismo) la contrarreforma que debilitaría a la SUNEDU y permitiría que universidades bamba sigan estafando a las personas.

Y sobre ese tema, son pocos los congresistas que quieren comerse el pleito. Es que, por supuesto, no conviene molestar a quienes los han estado financiando, ¿no? Por eso vemos a congresistas mucho más concentrados en destruir la Constitución que tanto temen que se cambie, y en convertir el Congreso un coliseo de premiación – a lo “Peruvian Grammys” – de bandas de música.

Así, el Parlamento se vuelve una institución que termina pagando favores. Éstos pueden ser pequeños, como homenajear una banda musical que apoyó la campaña electoral de la congresista encargada de premiarlos, o grandes como el pretender destruir la Reforma Universitaria. Y en este último propósito no nos queda duda de que tendrán el apoyo de este Ejecutivo caótico para gobernar, pero eficiente para destruir lo que tiene a su paso.

Lo irónico de todo esto es que pareciera que las personas que andan fijándose en la trusa azul son las mismas que quieren nuevas elecciones. ¿Para qué, ah? ¿Para votar con ese criterio? Si ese es nuestro nivel de debate, ¿de qué nos quejamos?

 

Foto: Twitter Canal N.

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