Prejuicios que nos separan

Oct 18, 2021 | ❖ Punto de Inflexión

El sábado pasado, se hizo viral en la red social Twitter un video de 1:31m que dejaba oír a dos señoras sanisidrinas bastante indignadas. ¿Qué les molestaba a las señoras? Pues que la librería “Book Vivant” había sido escenario de una entrevista al expresidente Francisco Sagasti a fin de que pueda presentar su más reciente libro titulado: “Imaginemos un Perú mejor y hagámoslo realidad”. Pero este video no data del sábado; resulta que la cuenta en Twitter @logicadecaviar (de la que no cabe mayor explicación sólo leyendo la arroba), lo compartió en un tuit del 13/10, pero lógicamente al ser seguidos únicamente por 190 cuentas, tuvo muy poca difusión. Fue a raíz del retuit (así se le denomina a citar un tuit en dicha red social) del ciudadano José Rodríguez Ramos (@jorodriguezrams) el sábado 16 que se hizo viral, generando un sinfín de opiniones y sentimientos en miles de tuiterxs. Pueden ver el retuit de José en este enlace: aquí).

 

Antes de pasar a analizar frases del video, deseo expresar cuán impactado quedé con la cantidad de mentiras, difamaciones e injurias que se pueden manifestar en tan poco tiempo y que, muy probablemente, queden impunes dado que el video ya se proliferó por Internet y en donde sabemos hay cibernautas de todo corte: desde los leídos y/o curiosos que investigan y contrarrestan las acusaciones, hasta los que dan por cierto lo vertido y continúan compartiendo este contenido altamente sesgado y difamatorio con más personas. Ahora sí, pasemos a analizar frases y ver qué contexto albergan:

1. “¡Cómo es posible, es indignante, que ustedes en San Isidro, en la mejor calle de San Isidro, voten por Castillo…!”

Tengo que cortar ahí la primera frase porque sino sería tremendo el descargo. Para iniciar, me gustaría saber qué encuesta realizó la señora, o en qué ránking se basó para señalar que Miguel Dasso es la mejor calle de San Isidro, tengo una duda tremenda sobre su fuente estadística. Continuando, ¿cómo puede la señora afirmar con tanta ligereza que las personas que trabajan en la librería Book Vivant votaron por Pedro Castillo de Perú Libre en los últimos comicios de abril y junio? No entiendo, francamente… ¿estuvo en sus mesas de votación y cámaras secretas? Esto suena a prejuicio puro y duro.

 

2. “…acepten que Sagasti venga acá y lo reciben como si fuera un rey”

Tengo entendido que la Constitución del Perú protege los derechos humanos de libertad de tránsito, de expresión y de participación en eventos de todo tipo. ¿Por qué una persona que no ha cometido algún delito o falta con la empresa de libros estaría impedida de ingresar, más aún si se trata de un expresidente de la República, no comprendo…

Lo del tratamiento real es otro disparate. Una de las señoras denuncia un tratamiento de este estilo como si se hubiesen cerrado calles y extendido una alfombra roja para que camine el Sr. Sagasti. Sin comentarios extras…

 

3. “Ahora no se trata de libertad de expresión, ahora se trata de que son terroristas y Sagasti fue el que apoyó a que los terroristas entren a la embajada de Japón y que ganen con fraude (en las elecciones)”

Esta oración es tremenda y no sólo por mezclar temas diversos, sino por el nivel de mentiras que se deja leer. Dicen las señoras en comparsa que no se trata de libertad de expresión que un autor de la envergadura de Francisco Sagasti asista a presentar su libro; o sea, en su mentalidad son ellas las que creen que sólo pueden ingresar personas que pasen por su aprobación o que compartan sus ideas. No existe ni la tolerancia ni la apertura de opiniones en sus mentalidades. Las mujeres llaman “terroristas” a quienes están ahora en el gobierno, sí señores…sin evidencia judicial o prueba contundente alguna, simplemente etiquetan a un grupo grande de personas. Aquí hay difamación e injuria si nos basamos en tipos penales, ojo con ello. Segunda difamación: decir que el expresidente Sagasti fue quien ¿apoyó? a que los terroristas tomen la embajada de Japón en diciembre de 1996. Una vez más, ¿cuál es la prueba de tan grave acusación? Increíble…si el Sr. Sagasti tuviese las ganas de querellarlas, no dudo que ganaría y recibirían una sanción ejemplar por deslizar una denuncia tan sensible hoy en día como lo es el hecho de vincular a una persona con el terrorismo. Por último, aducen también que Sagasti apoyó al partido de Castillo a que ganasen con “fraude”. ¿Fraude? ¡¿Cuál fraude?! Hasta el día de hoy seguimos esperando con suma ansia algún testimonio de al menos un(x) ciudadanx suplantadx en los últimos comicios como para poder ir tejiendo la supuesta y refrita tesis del fraude. Hilarante oír que, tras 4 meses de la 2ª vuelta, haya personas que insistan que existió fraude electoral.

 

4. “Así que dile al dueño que más le vale que no me lo encuentre acá sentado tomando café en “El Pan de La Chola”, que se vaya a tomar café a Chota con Castillo”

Francamente, no sé si esta señora no supera que las épocas burguesas donde las damas de alta sociedad podían dar órdenes a diestra y siniestra ya terminaron y qué bien que estén extintas. Incluso condiciona al mismísimo dueño de la empresa que no puede sentarse en SU local porque se expondría a que una clienta ¿lo bote? Una vez más podemos concluir que ni pertenecer a una familia de supuesta alcurnia, ni vivir en la “mejor zona” ni haber recibido una educación de alto nivel, garantizan que alguien tenga altos niveles cognitivos, morales ni emocionales. Una pena.

 

5. “Es más, voy a hacer propaganda para que nadie más, en la vida, le compre en esta librería. Nadie más…nadie, o sea nadie. Ya todo San Isidro sabe que a esta librería no se entra (…) ¡A esta librería nadie más puede venir!”

Nuevamente las órdenes imperativas dignas del Tribunal de la Santa Inquisición de no ingresar ni un solo sanisidrino más a dicha librería porque las señoras en cuestión lo decretan. ¿Saben qué ha sido lo más gracioso del fin de semana? Que decenas de personas en solidaridad con la empresa, sus trabajadores y por supuesto con el expresidente Francisco Sagasti, han acudido a borbotones a Book Vivant a conocerla, a comprar productos y a dejar en claro su firme empatía ante este execrable evento. Al parecer, a las señoras no las obedecen salvo en sus casas porque doy fe que más de unx sanisidrinx ha asistido en estos días al local y con sumo gusto y libertad.

Finalmente, las señoras cierran el irrisorio video aduciendo que ellas “están defendiendo a su país y a la gente que vive en (él)”. Discúlpenme, señoras, pero si quienes se autodenominan defensoras de todas las personas que viven en Perú, donde me incluyo, van a manejar argumentos de tan pobre calibre, donde se difama e injuria sin límite alguno, no deseo su defensa y más bien, les pido no hacer suya una bandera que no hemos pedido que enarbolen.

Casos como estos debe haber infinidad. Lamentablemente, el clasismo y la discriminación se viven a flor de piel y ya no sólo por temas raciales o de origen, sino se ha sumado también la discriminación e intolerancia política. Aun hay miles de limeñ@s que no procesan que gobiernos de izquierda tomen el poder democráticamente, sea porque desconocen qué bases ideológicas tienen o porque simplemente tienen satanizada a dicha corriente. Desean negar que, en una contienda electoral y democrática, no siempre van a ganar los candidatos que uno desee y lo peor: que una vez más queda en claro cuán polarizados están Lima vs. el resto del país. ¡Basta de seguir separándonos por prejuicios políticos e intelectuales! En plena celebración del bicentenario de la independencia patria, construyamos un país más rico en tolerancia. Lógicamente, sin renunciar a nuestra labor de fiscalización ciudadana a todo acto de los funcionarios públicos del presente quinquenio.

Finalmente, desde Punto Medio, recomendamos y alentamos a que sean cada vez más personas las que se acerquen o compren un libro en cualquier librería. Compren cultura y conocimiento, compren entretenimiento y miscelánea. Hay muchas ofertas de negocios de este rubro, incluso con actividades extra como narraciones de cuentos, presentaciones de libros, el poder tomar un café mientras se realiza la lectura, o incluso poder participar en una cata de vinos, como sucede en Book Vivant y que me ha parecido una idea innovadora y disruptora. Que sean los libros los que tumben prejuicios peruanos, ¡a por ello!

Foto: Instagram @bookvivant

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