¿Atrapado sin salida?

Oct 15, 2021 | ◉ Puntos de Vista

¿Hacia dónde podría ir el Presidente Castillo si existiera un cisma en el partido que usó de plataforma para su candidatura? ¿Es viable que sobreviva 5 años en el Ejecutivo?

Si vemos la historia del último siglo, ningún Presidente y Congreso han sobrevivido todo el período para el que han sido elegidos si es que el Ejecutivo no contaba con algún tipo de mayoría en el Parlamento. No sobrevivió Bustamante y Rivero, le dieron un golpe a Belaúnde 1, Fujimori dio un autogolpe, el Congreso forzó la vacancia de PPK,  Vizcarra disolvió un Congreso adverso, y finalmente él mismo terminó siendo destituido al no contar con bancada que lo respalde en el nuevo Legislativo.

A esta receta del desastre hay que agregar un ingrediente que lamentablemente está presente en nuestro menú: la precarización de los “partidos políticos”. Éstos han terminado siendo aparatos electorales impulsados por un caudillo, coaliciones de independientes unidos frente a una candidatura. Sus representantes visibles no necesariamente responden a una doctrina, o a una ideología, o persiguen un objetivo claro. Terminan siendo simples seguidores de un líder al que consideran popular, o simples operadores políticos en busca de una cuota de poder más amplia a la que tienen. En un entorno en el que priman intereses particulares, ¿Cómo podría lograr un Ejecutivo permanecer en el poder todo su periodo?

Lo que queremos exponer es que la posición que tiene el Presidente Castillo es bastante débil si es que su bancada se parte y lo abandona. Sin representación sólida en el Congreso, ¿Qué políticas revolucionarias podría impulsar el Ejecutivo? Puede, claro, migrar al centro y convocar a partidos que deseen colaborar con él (si es que hubiera interesados), pero esa acción enfurecería más al ala extremista de Cerrón.

Se vienen choques, negociaciones, movidas. Es evidente que a Cerrón nunca le ha interesado la estabilidad de la presidencia de Castillo. Su partido lo usó de candidato ante su impedimento, y cuando ya no le sea útil – o se sientan traicionados – le darán la espalda. La agenda del cerronismo nunca ha sido la gobernabilidad, sino más bien la agudización de las contradicciones y la captura del poder para ellos mismos. Si Castillo los termina, ellos le darán el vuelto. Habrá que ver qué hay ahí.

 

Foto: Facebook

Autor

  • Ricardo Gálvez del Bosque es magíster en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y bachiller en Administración por la Universidad de Lima. Es docente universitario y director ejecutivo de Vigilancia Ciudadana. Cuenta con experiencia profesional en empresas líderes de los sectores financiero, asegurador y de consumo masivo, donde desempeñó funciones en estrategia, marketing y planeamiento. Actualmente combina la docencia, la investigación y el análisis político, con especial énfasis en democracia, representación política, financiamiento de organizaciones políticas y fortalecimiento institucional.

    Ver todas las entradas

Más para leer

El impuesto a querer vivir

El impuesto a querer vivir

¿Tiene sentido que el Estado cobre IGV cuando una persona paga una operación de emergencia para salvar su vida? Mientras miles de peruanos recurren a clínicas privadas porque el sistema público no responde a tiempo, el Estado aparece… para cobrar impuestos. Una reflexión sobre una contradicción que el próximo Congreso debería corregir.

El panetón de izquierda

El panetón de izquierda

Roberto Sánchez llegó a la segunda vuelta con todo a favor. Entonces, ¿cómo terminó perdiendo frente a Keiko Fujimori? Una reflexión sobre estrategia, incoherencia y voto de centro.

La cuarta derrota de la necedad

La cuarta derrota de la necedad

Perder una elección puede explicarse por múltiples factores. Perder cuatro veces cometiendo exactamente los mismos errores exige una explicación distinta. Esta columna reflexiona sobre la soberbia, la incapacidad de escuchar y la necedad estratégica que pueden condenar incluso a las campañas con mayores recursos.