Un cuento bastante extraño

Jun 3, 2023 | ◉ Puntos de Vista

Por Ricardo Gálvez del Bosque

El periodista Mauricio Fernandini cayó en desgracia al descubrirse su vinculación con una serie de sobornos y corruptelas entre funcionarios del Ministerio de Vivienda y una empresaria coimera llamada Sada Goray. Al hacerse pública su “gestión”, y encontrándose en una situación complicada con la justicia, decidió contarle a la Fiscalía todo lo que sabe en aras de recibir una condena benigna de parte del Poder Judicial.

El periodista en mención cambió su versión versus la que sostuvo en medios cuando estalló el escándalo. Lógico, en ese momento esperaba lavarse la cara y trataba de despercudirse del lodazal. Mintió, omitió, tergiversó.

En su relato hay bastantes cosas que no cuadran. Además de que se contradice con lo que dice la empresaria en cuanto a lo que recibió de dinero (según la “coimera”, le habría pagado mensualmente 50% más de lo que asevera Fernandini, además de un bono de éxito por la “gestión” de 80 mil dólares que no mencionó el periodista en su relato), su cuento no hace mucho sentido.

Según Fernandini, básicamente, él fue el tonto útil que ayudó a su prima (asociada con Goray) a que la empresaria se contactara con funcionarios del sector Vivienda. Valiéndose de sus contactos, concretó una reunión entre ambas partes interesadas, otorgando su domicilio como punto de encuentro principal (y recibiendo dinero a cambio bajo la figura ficticia de “alquiler”). En las sucesivas reuniones dice que fue testigo de los pedidos de la empresaria para que el Ejecutivo favorezca sus proyectos millonarios y también escuchó sobre las coimas millonarias que se le pidió a cambio de dicho beneficio corrupto.

Sin embargo, en todo momento el periodista quiere dar a entender que su única función fue ser el nexo, el contacto. Bueno, esa y la de ser el infame receptor y repartidor de bolsas cerradas en las que el “supone” estaría el dinero sobre el que escuchó en las distintas reuniones. Bastante extraño que alguien que dice tener un minúsculo papel en la corruptela cumpla con tan relevante encargo, ¿no?

Pero lo más extraño de su cuento es su sucesiva participación en todas las reuniones en las que ambos bandos coordinan la operación corrupta. Si su parte era ser el contacto y brindar la locación a cambio de una “alita” denominada “alquiler”, ¿por qué participa en todas las reuniones sobre una operación en la que dice no estar involucrado? ¿Por qué ambas partes requieren que el periodista presencie cómo planifican un delito? ¿Para tener un testigo de sus fechorías?

La lógica nos dice que solo se queda en todas las reuniones quien está interesado en el desarrollo de la “gestión” o tiene una parte que le corresponde en la mesa de negociación. O, en reuniones lícitas, quien hace de secretario y redacta algún tipo de acta. Pero, vamos, estas reuniones eran delictivas.

Por tanto, es difícil no sospechar del relato que pretende brindar el periodista implicado. ¿Cómo se le puede creer que su participación fue tangencial si se quedó escuchando todas las trafas y corruptelas como testigo preferencial, con la anuencia de quienes cometían el delito?

Es muy difícil creer que quienes iban a negociar millones en corrupción estén buscando que personas no involucradas estén presentes observando cada detalle del delito que estarán cometiendo para luego convertirse en las primeras que levantan el dedo acusador. Lo más lógico sería que quieran menos testigos, ¿no? La historia de que el periodista se quedaba 8 horas en una reunión con la única función de servir galletitas con atún a los invitados es bastante floja.

Lamentablemente, su relato no hace mucho sentido sobre su propia participación en la operación. Trasladar bateas o bolsas entre ambos bandos no es una función irrelevante, es vital para la corruptela. Participar en todas las reuniones como anfitrión que solo sirve canapés, siendo testigo privilegiado, tampoco hace mucho sentido. Sus omisiones en cuanto a los montos recibidos tampoco mejoran su alicaída credibilidad. Todo apunta a que su involucramiento fue mayor al que quiere dar a entender. Una vergüenza.

 

Imagen: ANDINA. Tomada de https://ojo.pe/politica/mauricio-fernandini-niega-haber-entregado-pagos-entre-empresaria-y-salatiel-marrufo-sada-goray-rmmn-noticia/

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