Amnesia retrógrada

Ene 25, 2023 | ◉ Puntos de Vista

Por Ricardo Gálvez del Bosque

La amnesia retrógrada es definida como una condición que hace que se dificulte el recuerdo de eventos que sucedieron en el pasado. Con esta dolencia, el afectado se ve imposibilitado de acceder a información que antes conocía. Algunos síntomas que muestran los individuos con este tipo de males son los recuerdos falsos o inventados, la confusión y la desorientación.

Se dice mucho que los peruanos sufrimos de amnesia política. La elección, por segunda vez, de Alan García tras el desastre que ocasionó en los 80 se usa como un claro ejemplo de nuestra terrible falla de memoria. Otra explicación que se da es que muchos jóvenes que fueron a votar en el 2006 a favor de él no necesariamente habían vivido en carne propia el desastre de su primer gobierno y por tanto – desinformados o desinteresados – sucumbieron ante el encanto del candidato aprista. 16 años nos habrían jugado en contra.

Sin embargo, últimamente el cuadro de amnesia se ha agravado, reduciendo los tiempos en los que almacenamos información. Al poco tiempo de la caída de Fujimori, muchos se olvidaron del saqueo que su régimen (y sus familiares) cometieron contra el Estado. Muchos se indignaron con el Congreso disuelto por Vizcarra, pero eligieron a los pocos meses a congresistas de las bancadas que hicieron juramentar ridículamente a Mercedes Aráoz.

Pareciera que, si el evento es traumático, la gente decide olvidarlo para no agobiarse. Pero si de escandaletes “graciosos” se trata, el recuerdo es constante y permanente. Por ejemplo, es mucho más fácil recordar que Julio Guzmán corrió tras un incendio o que Barnechea no comió un chicharrón, que el recordar que existían pruebas contundentes que precipitaron la inminente detención de Alan García.

El 7 de diciembre del año pasado (¡hace 49 días!) el Perú vivió otro de estos episodios. Aparentemente, para muchos, ese día ha caído en un triángulo de las Bermudas y nadie sabe lo que pasó, nadie es consciente de su propia reacción ante el evento. Para vergüenza de muchos, la inmediatez de las redes sociales nos han permitido constatar quién es quién, qué tan demócratas somos. Y eso no tiene precio.

La amnesia parece haberse vuelto parte de nuestra cultura. Pero una cosa es olvidar que la izquierda puso a Fujimori en el poder en los 90 y jugó sucio blindando a Alan García en esa época, y otra muy distinta es olvidarnos de la actitud que tuvieron hace menos de dos meses. Por eso, desde este espacio no cesaremos en recordar qué papel jugaron los actores políticos antes, durante y después de este vergonzoso evento.

La derecha obtusa representada en el Parlamento, por ejemplo, nunca quiso reformar el artículo 117 de la Constitución para que Castillo respondiera ante la justicia por los delitos de corrupción que lo salpicaban. No les dio la gana, la hicieron larga con las censuras, dieron su apoyo a gabinetes incendiarios, apoyaron al prófugo ex Ministro Silva, no le hicieron ascos a Geiner Alvarado. Se dedicaron, eso sí, a blindarse y a encontrar fórmulas legales que los atornille en sus puestos.

La izquierda, de manera nauseabunda, apoyó sin condiciones a un mandatario al que le llovían delitos de corrupción con pruebas bastante contundentes. Les importó un comino cuando se despidieron a procuradores por denunciar al Presidente, hicieron oídos sordos cuando se pretendía manipular a las FF.AA. y la Policía, miraron hacia otro lado cuando familiares del círculo presidencial huyeron de la justicia, minimizaron el uso de niños con cáncer por parte de Castillo, justificaron misoginia y antecedentes terroristas de nombrados por el Gobierno. En fin.

Hoy, muchos activistas de izquierda que desaparecieron durante 18 meses han vuelto a despertar. ¡Qué bueno! Nunca debieron haberse dormido, ¿no? Sin embargo, hay que advertir que ciertas “luchas por la democracia” que dicen promover vienen con “letras chiquitas” que debemos tomar en cuenta.

Por poner un ejemplo, resulta difícil creer que una Claudia Cisneros, quien hace dos meses exigía que Castillo cierre el Congreso, el Tribunal Constitucional y encarcele a “la chika” (es decir, pedía una dictadura a lo Fujimori), hoy por hoy es una demócrata a carta cabal que lucha por valores que antes consideraba se debían pisotear.

Es importante que los recordemos. ¿Para vengar algo? ¿Para insultarlos? ¡No! Cada uno es dueño y responsable de sus creencias y fanatismo, problema de ellos. Recordemos para saber de qué lado están, que tan creíble es el rollo que nos venden, qué intereses defienden, y qué valores pregonan pero no tienen. De esa manera no volveremos a caer en sus manipulaciones y tomaremos con pinzas sus posturas. ¡Que la amnesia no nos impida reconocer a los demócratas precarios!

 

Imagen: Composición Punto Medio. Foto principal de Alina Grubnyak en Unsplash . Vladivideos: CCN  tomada de https://elpais.com/elpais/2017/03/30/eps/1490825131_149082.html  . Alan García tomada de https://www.desco.org.pe/propuestas-de-desarrollo-en-tiempos-de-violencia-el-gobierno-aprista-1985-1990 . Pedro Castillo tomada de https://larepublica.pe/politica/pedro-castillo/2022/12/08/pedro-castillo-sin-respaldo-de-las-ff-aa-ni-la-pnp-y-fracasado-el-golpe-pedro-castillo-trato-de-ir-hacia-mexico-golpe-de-estado-congreso . Claudia Cisneros tomada de https://lamula.pe/2014/08/15/claudia-cisneros-rechaza-acusacion-del-comercio/sebas12/

Autor

  • Ricardo Gálvez

    Es Administrador de la Universidad de Lima y Magíster en Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la PUCP. Ha trabajado en empresas del Sector Financiero, Seguros y Venta Directa en las áreas de Marketing, Planeamiento Comercial y Compras. Realizó su Tesis de Maestría investigando el comportamiento de los parlamentarios ante las reformas de financiamiento político. “Punto Medio” es el espacio donde vierte sus opiniones, comparte su análisis político y nos da a conocer sus puntos de vista y conocimientos sobre esta pasión que siempre lo acompañó desde joven.

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