Haciéndose a los tontos

Nov 16, 2022 | ◉ Puntos de Vista

Por Ricardo Gálvez del Bosque

El día de hoy se iba a discutir en la Comisión Permanente del Congreso la acusación más burda y torpe que existe contra Pedro Castillo (anoche se suspendió). Esta versa sobre su inepta declaración en una entrevista, deslizando con ignorancia supina su intención del Presidente peruano de facilitarle una salida al mar a Bolivia. Por su exabrupto y sus palurdos balbuceos, típicos de una persona que no sabe ni de lo que habla, se le pretende acusar de traición a la patria, algo que sin dolo calza menos que zapatilla de cristal en pie de hermanastra de Cenicienta.

Lo triste y patético es que existen más de 190 elementos de convicción, denunciados por la Fiscalía de la Nación, que sindicarían a Pedro Castillo como líder de una organización criminal enquistada en Palacio de Gobierno. Sin embargo, el Congreso está decidiendo irse por la vía más ridícula y encausarlo por un tema jalado de los pelos. Para colmo, lejos de tener asegurados los votos para poder concretar dicho fin, han decidido otorgar este espectáculo cuando una Comisión de la OEA está por llegar ante la alerta de victimización que lanzó Castillo a la comunidad interamericana. ¿Será posible ser más torpe?

Mientras la oposición sigue cometiendo despropósitos, Pedro Castillo parece estar usando la estrategia más inteligente: hacerse al tonto. Le sale sin mayor esfuerzo, y lo ayuda a victimizarse ante la opinión pública. Entre la nueva información que se ha filtrado a los medios está su declaración ante la Fiscalía en la que dice que cuando estalló el escándalo del Puente Tarata, el mismo Castillo le pidió a Juan Silva – hoy prófugo – que renuncie y éste no le hizo caso. ¿En serio? ¿No sabía que él podía sacarlo? ¿Esa es su excusa? Hasta para mentir hay que tener algo de criterio, ¿no? Es cierto que todo el mundo tiene derecho a hacerse al tonto de vez en cuando, pero lo suyo ya parece abuso.

Uno pensaría que, ante un Gobierno liderado por una persona de esas características, la oposición sería mucho más inteligente en sus propósitos y objetivos. Pero no. Y es que pretender acusar al Presidente por el caso más ridículo, sin siquiera tener los votos, mientras los ojos de la OEA se dirigen a ellos, es de una torpeza mayúscula.

Solo nos queda pensar que en el Congreso pasan una de dos cosas: o son limitados mentalmente, o tienen intereses ocultos. Porque, vamos, se están metiendo un autogol más. Uno, podría ser casualidad. Pero una maratón de autogoles no puede ser fruto de un error. Tiene que haber algo más. A este paso, sería mejor que en vez de que venga una comisión de la OEA, se envíe una de la NASA para cerciorar si existe o no vida inteligente en nuestra clase política.

Si la oposición sigue poniendo su mente “en modo de ahorro de energía”, tendremos crisis política y Pedro Castillo para rato. Quizás esa es la conclusión a la que debemos de llegar: simplemente, Congreso y Castillo arman un show “haciéndose a los tontos” para quedarse todo el tiempo posible en el poder. Así estamos, ese es su interés no tan oculto. Burdo y evidente.

 

Imagen: Composición Punto Medio. Foto Congreso tomada de https://www.congreso.gob.pe/pleno/ Foto Original de Anthony Rae en Unsplash

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