Pero, ¿regresa?

Jun 10, 2022 | ◉ Puntos de Vista

Por Ricardo Gálvez del Bosque

En estas últimas semanas han estallado múltiples escándalos políticos:

  • Zamir Villaverde y su organización criminal auspiciada por este Gobierno,
  • Las coimas del ex ministro Silva (blindado por todos y hoy prófugo de la justicia),
  • Sobrinos presidenciales investigados (y uno prófugo) y con evidencia de haber recibido financiamiento directo del prontuariado Villaverde,
  • Secretario de Palacio prófugo de la justicia,
  • Y las declaraciones de Karelim López que se van corroborando día a día.

Sin embargo, Pedro Castillo ha seguido tranquilo, sin aclarar nada, como si viviera en una realidad paralela, ¿no? ¿Por qué? Simple. Se siente intocable.

No es necesario que la gente tenga una inteligencia de superdotado para que se dé cuenta que la única institución que puede y debe hacerle contrapeso a un Ejecutivo corrupto e inepto – el Congreso – no tiene ningún interés en ponerle freno a este Gobierno caótico y corrupto. Pedro Castillo ya se dio cuenta – hace rato – que su mayor fortaleza es el nivel de la oposición que, supuestamente, se le enfrenta. Ya sabe qué buscan, ya sabe cómo manejarlos, ya entendió la dinámica.

Mucha gente ha empezado a especular que Pedro Castillo podría optar por huir del país aprovechando su salida al extranjero. Algunos hasta bromean con hacer una “chanchita” para que, de buenas a primeras, deje vacante la Presidencia de la República huyendo cobardemente. Sin embargo, ¿por qué debería hacerlo? Si nadie le hace ningún contrapeso, si está blindado por la Constitución y por más de que se le investigue no se le puede acusar, ¿por qué pensaría en irse?

En estos días, la Comisión de Constitución del Congreso está trabajando varias reformas constitucionales a la Carta Magna. Plantean una bicameralidad con trampa (escribiremos sobre ello en los próximos días) y varios cambios más. ¡A toda prisa! ¿Ustedes creen que siquiera han intentado reformar el artículo 117 de la Constitución para que el Presidente pueda ser acusado por delitos asociados a la corrupción? Ni hablar. Eso no se toca ni con el pétalo de una rosa, pues.

¿Cómo se puede explicar que se revisen 50 artículos de la Constitución y ni siquiera intenten agregar dos oraciones al 117? Es que, para efectos prácticos, muchos congresistas están más preocupados por sus negocios, sus obritas, sus sueldos, sus gollorías, su permanencia en el puesto, sus reelecciones. ¿El país? Bah…¡esas son tonterías idealistas de caviares! La permanencia de Pedro Castillo, así abunden las evidencias de su entorno podrido por la corrupción, es indispensable para que ciertos parlamentarios sigan haciendo de las suyas. Intereses particulares, pues.

Hay una canción criolla de Lucha Reyes que dice “Pero, regresa. Para llenar el vacío que dejaste al irte, regresa.” La pregunta que se nos viene a la mente es, ¿la mayoría de peruanos quiere que Castillo regrese? ¿Ha dejado algún vacío? Según las últimas encuestas, 7 de cada 10 personas desaprueban su gestión. Sospechamos que a muchos les causaría algún tipo de alivio que Castillo no vuelva.

La realidad es que, contrario al deseo de muchos peruanos, Pedro Castillo regresará de su viaje al exterior súper tranquilo. ¿Por qué? Porque tiene la garantía de que el Congreso no hará nada efectivo en su contra. Creemos que los otorongos le podrían dedicar, tranquilamente, muchas más estrofas de esa cación al Presidente “porque, sin verte, mi vida no tiene sentido y van. Y van por el mundo mis pasos perdidos”.

 

Imagen: Foto de Presidencia.

Autor

  • Ricardo Gálvez del Bosque es magíster en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y bachiller en Administración por la Universidad de Lima. Es docente universitario y director ejecutivo de Vigilancia Ciudadana. Cuenta con experiencia profesional en empresas líderes de los sectores financiero, asegurador y de consumo masivo, donde desempeñó funciones en estrategia, marketing y planeamiento. Actualmente combina la docencia, la investigación y el análisis político, con especial énfasis en democracia, representación política, financiamiento de organizaciones políticas y fortalecimiento institucional.

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