La ciudad de los arlequines

May 19, 2022 | ◉ Puntos de Vista

Por Ricardo Gálvez del Bosque

Hace varios años que Lima Metropolitana no ha tenido muy buena suerte con sus alcaldes. Lima viene siendo maltratada durante años por sus autoridades que, con poca visión de futuro, o con poca visión, o con intereses corruptos, no han sabido gestionar la capital del Perú. Siendo una de las plazas más importantes del país, el descuido y atraso frente otras capitales de la región resulta bastante evidente.

El transporte público caótico, el mal ordenamiento de la ciudad, la falta de cuidado del ornato y de las vías de transporte, la inseguridad, y la ausencia de un plan de desarrollo que trascienda las gestiones han pasado factura. Esta situación nos hace pensar que las propuestas que deberían venir de los candidatos a la Alcaldía de Lima deberían ir en ese sentido. Sin embargo, la experiencia nos ha demostrado que muchas veces nada de esto es propuesto, poco es ejecutado y terminamos con gestiones mediocres o en el peor de los casos corruptas.

Venimos de gestiones oscuras y con escándalos de corrupción como las de Castañeda, decepciones ante la ineptitud y el cohecho – y presunto lavado de activos – de Villarán, retrocesos vergonzosos como el regreso de Castañeda, y una gestión de Muñoz que – siendo benevolentes – dejó mucho que desear.

Nuestro último ex alcalde, Jorge Muñoz, terminó saliendo de la Municipalidad de Lima hace pocos días de la misma forma en la que entró: de sorpresa. Gracias a una campaña electoral deslucida, mientras el país se encontraba atento a la pelea a muerte entre el Ejecutivo de Vizcarra y el congreso naranja, Muñoz ganó la alcaldía con la primera minoría y llegó al poder como el aterrizaje de Poncio Pilatos en el Credo: como personaje accesorio y secundario. Su irrelevancia fue tal, que cuando sorpresivamente el JNE lo destituyó del cargo, la actitud de los limeños fue de absoluta indiferencia. Hasta el zorro Run Run obtuvo más atención. Pareciera que Lima se ha acostumbrado a vivir sin alcalde.

En octubre se celebrarán las nuevas Elecciones Regionales y Municipales en todo el país, y, gracias a que una vez más se suspendieron las elecciones primarias abiertas y simultáneas, el menú de candidaturas prácticamente se nos ha impuesto. El domingo pasado se celebraron internas entre militantes, y casi la totalidad de partidos presentaron listas únicas, convirtiéndose – dicha elección cerrada – en una pantomima de democracia interna. Y para colmo de males, según las primeras encuestas, los punteros en Lima serían Daniel Urresti y Rafael López Aliaga.

Si bien es cierto que es muy temprano para analizar encuestas, el panorama resulta desalentador. Al investigado por asesinato y al prepotente conservador millonario y con problemas con la SUNAT, le seguirían el ex alcalde de Miraflores, Luis Molina (sobre quien pesan varias denuncias en su contra provenientes de su distrito) y luego el ex alcalde de La Victoria George Forsyth. Detrás de ellos, observamos una lista larga de candidatos peleándose por el margen de error en las encuestas.

¿Habrá una campaña de propuestas viables y tangibles para una ciudad que las necesita a gritos? De parte de quienes encabezan las encuestas, todo parecería indicar que no. Si la campaña se va a centrar en las tonterías y exabruptos que dicen Urresti y López Aliaga, quizás deberíamos considerar cambiar la denominación de “La Ciudad de los Reyes” a la de “los arlequines”. Porque entre payasada, ineptitud y corrupción, Lima seguiría retrocediendo.

¡Exijamos más! ¡Elijamos bien!

 

Foto original de Quino Al en Unsplash. Foto de Daniel Urresti: Archivo de El Comercio, tomada de https://canaln.pe/actualidad/daniel-urresti-unico-precandidato-partido-nacionalista-n210228 . Composición PUNTO MEDIO.

Autor

  • Ricardo Gálvez del Bosque es magíster en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y bachiller en Administración por la Universidad de Lima. Es docente universitario y director ejecutivo de Vigilancia Ciudadana. Cuenta con experiencia profesional en empresas líderes de los sectores financiero, asegurador y de consumo masivo, donde desempeñó funciones en estrategia, marketing y planeamiento. Actualmente combina la docencia, la investigación y el análisis político, con especial énfasis en democracia, representación política, financiamiento de organizaciones políticas y fortalecimiento institucional.

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