Mi derecho a contagiar

Nov 17, 2021 | ◉ Puntos de Vista

Ante la publicación del Decreto Supremo Nº 168-2021-PCM (ver aquí ) en el cual el Gobierno especifica las nuevas disposiciones para enfrentar la pandemia, han saltado algunas voces discrepantes – menos mal, minoritarias – que indican que se estarían vulnerando algunos derechos de las personas, así como la libertad de tránsito.

Desde este espacio debemos de reconocer que, si bien el Estado ha cometido varios errores al tratar de combatir los embates de la pandemia, desde el Gobierno de Sagasti hasta la fecha ha habido importantes avances y estrategias de buenos resultados. El Gobierno de Pedro Castillo ha seguido manejando eficientemente la campaña de vacunación, y actualmente se encuentra realizando esfuerzos para hacer llegar la vacuna a zonas de difícil acceso.

En estas últimas semanas – ¡al fin! – se han eliminado los protocolos irracionales que los gobiernos anteriores habían impuesto (ver aquí) . Dichos protocolos, bien intencionados al principio (eso no lo ponemos en tela de juicio), debieron estar en constante evaluación de acuerdo a los avances científicos en la materia. Sin embargo, en nuestro país, por resistencia al cambio – o sabe Dios – seguíamos insistiendo en ejercicios como la medición de nuestra temperatura en las extremidades, con el resultado de que la temperatura que nos marcaba podría determinar que nos habíamos convertido en zombies o declararnos clínicamente muertos. O cuando nos obligaban a usar doble mascarilla – cuando una KN95 sería suficiente – obligándonos a los que usábamos anteojos a caminar como si estuviéramos jugando a “ponle la cola al burro” debido a que se nos empañaba innecesariamente la vista.

La publicación del nuevo DS ha abierto el debate sobre si se nos restringen nuestros derechos y nuestra libertad al determinar que las personas no vacunadas no puedan entrar a diferentes espacios. Hay personas que creen que el liberalismo o “libertarismo” (fenómeno antojadizo que decide arbitrariamente qué libertades son importantes y cuáles son irrelevantes, de acuerdo al ojo subjetivo que la define) son incompatibles con medidas como las determinadas por el Gobierno de Castillo.

Nosotros estamos de acuerdo con el fondo y con sus objetivos. Si bien hay algunos errores de redacción en el Decreto, algunas medidas con lógicas extrañas (como las diferencias entre aforos de estadios y centros comerciales), algunos vacíos, y faltarían detallar temas específicos, creemos que apunta en el sentido correcto.

Es cierto, cada uno es libre de tomar la decisión de si se vacuna o no. Sin embargo, hay gente que sí cree en la ciencia y ha decidido cuidarse, y no es posible que el derecho de algunos perjudique la salud pública de la sociedad.

No se le está quitando la libertad de no vacunarse a nadie, sin embargo, toda persona adulta sabe que el tomar una decisión trae consecuencias. En este caso, las consecuencias son: tienes más probabilidad de contagiarte, de hacer enfermedad grave, de contagiar, y además facilitas el contagio comunitario que ayuda a la mutación del virus. Dadas esas consecuencias, por un tema de salud pública, el Estado te está indicando que no tienes el derecho de compartir espacios cerrados con personas a las que puedes generarles un perjuicio. Así que sí, no tienes el derecho a perjudicar a los demás, no tienes el derecho a contagiar, y algunos hasta considerarían que no es justo que llegues a ocupar una cama médica por un capricho cuando hay carencia de las mismas y existe gente que sí las necesita por un tema que escapó de sus decisiones. Tampoco nos parece justo que el personal médico tenga mucha más presión y se encuentre sobrepasado más tiempo porque algunas personas no desean vacunarse.

Tu libertad no puede afectar los derechos de los otros. El derecho a la vida, no puede ser atropellado por tu libertad de manejar un auto. Está prohibido y es sancionado manejar sin brevete, o hacerlo sin SOAT, o pasarte una luz roja. ¿Por qué? Porque tu libertad de tránsito no puede colisionar con la seguridad de las personas.

Existiendo tantos problemas en nuestro país, ponernos a discutir sobre algo tan lógico y racional pareciera ser un sinsentido. Eres libre. Pero la libertad nunca ha sido gratis, tiene un costo.

¡Vacúnate!

Extra: Es una excelente noticia el anuncio de Pfizer de liberar la patente de la píldora antoviral (Paxlovid) para que 95 países puedan tener el medicamento genérico. El ministro Cevallos indica de que aún no estamos en conversaciones para adquirir el medicamento. ¡A ponernos las pilas!

 

Foto tomada de https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52568875

Autor

  • Ricardo Gálvez

    Es Administrador de la Universidad de Lima y Magíster en Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la PUCP. Ha trabajado en empresas del Sector Financiero, Seguros y Venta Directa en las áreas de Marketing, Planeamiento Comercial y Compras. Realizó su Tesis de Maestría investigando el comportamiento de los parlamentarios ante las reformas de financiamiento político. “Punto Medio” es el espacio donde vierte sus opiniones, comparte su análisis político y nos da a conocer sus puntos de vista y conocimientos sobre esta pasión que siempre lo acompañó desde joven.

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