Nadie sabe para quién trabaja

Oct 20, 2021 | ◉ Puntos de Vista

El Congreso – como era previsible – por insistencia ha aprobado la ley que limita la Cuestión de Confianza (CdC) que pueda plantearle el Ejecutivo al Parlamento. Desde Punto Medio ya hemos alertado en varias ocasiones que consideramos que la ley es inconstitucional por varios motivos, y consideramos que los más importantes son:

  • Una ley no debería limitar las prerrogativas constitucionales que tiene el Ejecutivo. En todo caso, debería hacerse mediante reforma constitucional.
  • Limitar al Ejecutivo, indicándole que no puede presentar CdC sobre procedimientos y competencias exclusivas del Congreso, resultaría un sinsentido porque, ¿sobre qué pediría CdC un Ejecutivo si no es sobre algo que el Congreso tiene facultades?
  • El TC ya habría indicado en la Resolución N.° 0006-2018-PI/TC (ver aquí ) que “iniciativas en ese sentido serían inconstitucionales indicando que la cuestión de confianza que pueden plantear los ministros ha sido regulada en la Constitución de manera abierta, con la clara finalidad de brindar al Poder Ejecutivo un amplio campo de posibilidades en busca de respaldo político por parte del Congreso, para llevar a cabo las políticas que su gestión requiera.”

 

Pero bueno, vamos a lo que ha sucedido y qué escenarios trae.

  • Lógicamente el Ejecutivo podría – y de seguro va a – plantear una demanda de inconstitucionalidad sobre la ley. Sin embargo, dado el fallecimiento de el magistrado del TC Carlos Ramos Heredia, el resultado de la demanda podría sorprendernos. Y es que se necesitan 5 votos para declarar fundada la demanda del Ejecutivo, y con un TC con 6 magistrados en funciones bastaría que 2 voten en contra para que la Ley siga vigente.
  • En el caso que la ley siga vigente – es decir no sea declarada inconstitucional por falta de votos – el Congreso se habría blindado con una ley cuestionada ante cualquier embate del Ejecutivo de Castillo. Se habría puesto un parche – que tarde o temprano deberá caerse – para que se evite la disolución del Congreso.

 

¿Lograron su cometido?

A corto plazo, sí. Así sea declarada inconstitucional la ley, esto se daría recién en un par de meses. Digamos que, en el peor de los casos, han conseguido un respiro ante el miedo de ser disueltos.

 

¿Se ha roto el balance de poderes?

Como lo explicamos, creemos que sí. Más allá de Castillo y este Congreso, pensando en el largo plazo, si persistiera el escenario que han diseñado truculentamente en el Congreso, cualquier Ejecutivo futuro estaría atrapado a los designios del Parlamento sin poder hacerle contrapeso.

 

Nadie sabe para quién trabaja

¿Este camino hace más fácil que el Congreso actual vaque al Presidente Castillo? Contrario a lo que muchos creen, nosotros somos de la posición de que no es así.

Si bien sabemos que hay un grupo que busca destituir a Castillo y su plancha presidencial, creemos que, dada la composición del Congreso y su comportamiento reciente, este Parlamento no cuenta con los 87 votos para vacar a Castillo…aún.

¿Por qué? Vamos por la respuesta más simple. Si vacaran a Castillo y a Boluarte, los congresistas – que han proyectado quedarse 5 años en el poder – tendrían al frente una convocatoria a Elecciones Generales. Es decir, TODOS acortarían su mandato. ¿Perder voluntariamente años de sueldos y gollorías parlamentarias a cambio de nada? Difícil, no imposible.

 

¿Qué tendría que pasar para que este Congreso – que ni siquiera se atrevió a presentar la moción de censura contra Maraví por temor a perder sus curules – decida dar ese paso?

Pues, en esencia dos cosas:

  1. Que estalle un escándalo desde adentro del Gobierno que comprometa grave y públicamente a Castillo y a Boluarte, presionando a que se logren los 87 votos porque no habría otra solución dada la magnitud de lo destapado.
  2. Que el Congreso se encuentre entre la espada y la pared. Es decir, que Castillo esté a punto de disolverlos y ante esto reaccionen. Y es que ahí, al verse ante la posibilidad de ser disueltos de la noche a la mañana versus quedarse unos meses más hasta las Elecciones Generales…pues elegirían vacar al Presidente.

La oposición no tiene cómo controlar el primer punto, creemos que más bien el ala cerronista sí. Pero sobre el segundo punto, dada la ley que acaban de aprobar, el Congreso ya no tendría esa presión. Entonces, ¿para qué van a vacar al Presidente y acortar ellos mismos su estancia en el Congreso? No decimos que no existen congresistas y partidos que sí buscarían eso, pero, ¿87 congresistas que lo decidan? ¿En este Congreso? ¿Perder años de quincenas jugosas y poder?

Por lo tanto, somos de la opinión de que esta aprobación no logrará necesariamente lo que creen ambos extremos: ni el que saliva por la vacancia la tendrá de esta manera, ni el que teme la destitución la obtendrá rápidamente (si es que no estalla la bomba dentro de la cúpula cerronista).

Si no estallará una crisis interna de grandes magnitudes, vendrían meses de enfrentamientos de baja intensidad hasta que sea resuelto el tema.

 

Foto: Fuente Twitter del Congreso. Diseño Punto Medio

Autor

  • Ricardo Gálvez

    Es Administrador de la Universidad de Lima y Magíster en Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la PUCP. Ha trabajado en empresas del Sector Financiero, Seguros y Venta Directa en las áreas de Marketing, Planeamiento Comercial y Compras. Realizó su Tesis de Maestría investigando el comportamiento de los parlamentarios ante las reformas de financiamiento político. “Punto Medio” es el espacio donde vierte sus opiniones, comparte su análisis político y nos da a conocer sus puntos de vista y conocimientos sobre esta pasión que siempre lo acompañó desde joven.

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